2 de noviembre 2016 - 00:00

En los inicios de Bolaño ya estaban sus grandes temas

En los inicios de Bolaño ya estaban sus grandes temas
Aventuras y desventuras de Remo y Jan, dos chilenos bohemios de 17 años que viven en un cuarto de la azotea de un edificio de la avenida de Los Insurgentes, en el DF de México. Remo se dedica a investigar por qué en ese país han florecidos talleres literarios y aparecido 600 revistas literarias. Jan vive encerrado leyendo novelas de ciencia ficción y escribiendo cartas delirantes a los autores de esas novelas; en una a Philip José Farmer ("la guerra puede ser detenida con sexo o con religión") concluye firmando Jan Schrella, alias Roberto Bolaño. Todo comienza con una entrevista que le hace una periodista a Jan por haber sido premiado por la novela sobre una facultad de la Universidad Desconocida del sur de Chile, donde se teoriza sobre la papa, su cultivo, gastronomía e ideología. A partir de ahí todo se mezcla, se superpone, se arboriza se vuelve adictivo. Hay guiños literarios, una fiesta orgiástica, investigaciones sorprendentes, codazos políticos, fabulaciones melancólicas, cuentos lanzados al pasar. Es una novela de iniciación que, como la sexual, deja de lado una etapa. La del Bolaño poeta cachorro al monumental novelista estimulado por Antonio Di Benedetto. En "El espíritu de la ciencia ficción" están ya los temas que desplegaría en sus obras maestras "Estrella distante", "Los detectives salvajes" y "2666", novelas que lo consagran como el escritor puente entre el siglo XX y el XXI, el de prosa hipnótica que deslumbra. Cuando el canon del siglo XX ya estaba fijado hubo que reabrirlo para colocar a Bolaño. Muerto a los 50 años hubiera llegado al Nobel. "El espíritu de la ciencia ficción", ese espíritu que hace de la fantasía una política de lo humano, escrita a los 31 años es una de las obras inéditas que guarda el arcón de sus manuscritos; le sirve, en un salto de editorial, a Alfaguara para iniciar su "Biblioteca Roberto Bolaño".

M.S.

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