17 de junio 2013 - 00:00

Escalandrum volvió a sus orígenes

Escalandrum volvió a sus orígenes
"Vértigo". Escalandrum. Epsa Music 1542-02.

Después de su paso por el tango, o por su modo jazzero de leerlo, a través de las composiciones de Astor Piazzolla, Escalandrum decidió volver más a su origen y entregarnos su séptimo disco, más puramente jazzero. Si el anterior "Piazzolla plays Piazzolla" tengamos en cuenta al respecto que el baterista de este grupo es Pipi, nieto del bandoneonista marplatense- ofrecía música ajena, este "Vértigo" entrega exclusivamente ocho obras originales de los miembros de la formación: tres del saxofonista Damián Fogiel y cinco del pianista Nicolás Guerschberg. Y hay otra particularidad. Presentado originalmente en el marco del festival de jazz de la ciudad en noviembre, terminó grabándose, también en vivo, en una sola jornada, en un concierto que hicieron en el Boris Club de Buenos Aires sobre el fin de 2012. "Vértigo" carece de la sorpresa de los primeros trabajos del grupo. Superada la novedad de lenguaje de los primeros álbumes, Escalandrum reafirma aquí su "modo de decir", a través de un jazz con cierta reminiscencia latina (aunque sería incorrecto llamarlo "latin jazz"), con composiciones de estructura clásica, sin "standards" a la vista y con un despliegue instrumental que es, sin dudas, el punto saliente. El sexteto se completa con Pipi Piazzolla en batería, Mariano Sívori en contrabajo, Martín Pantyrer en clarón y saxo barítono (es maravilloso lo que hace con esos instrumentos graves) y Gustavo Musso en saxo alto y soprano.

R.S.

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