31 de julio 2017 - 22:25

Escéptica y golpeada por la violencia, Río se llena de militares

El Gobierno federal desplegó 10.000 hombres de las FF.AA. Aseguran que esta vez irán a fondo contra los narcotraficantes.

REGRESO. No es la primera vez que los militares se despliegan en Río de Janeiro, cambiando el paisaje de la ciudad. Pero esta vez prometen ir a fondo contra las bandas criminales. ¿Cumplirán?
REGRESO. No es la primera vez que los militares se despliegan en Río de Janeiro, cambiando el paisaje de la ciudad. Pero esta vez prometen ir a fondo contra las bandas criminales. ¿Cumplirán?
Río de Janeiro - Los militares vigilan las vías de acceso a Río de Janeiro tras el lanzamiento de una operación contra el crimen organizado que controla amplias zonas de la ciudad, pero que deberá vencer ante todo el escepticismo de una población saturada de violencia.

El despliegue de una fuerza de 10.000 efectivos, 8.500 de ellos militares, fue autorizado el viernes por el presidente de Brasil, Michel Temer, y debería prolongarse hasta fines de 2018.

El ministro de Defensa, Raul Jungmann, reiteró el sábado que el objetivo de la operación "Seguridad y Paz" es asestar golpes en "el mando, en los arsenales" del narcotráfico, en lugar de provocar un "efecto inhibidor" de sólo algunos días o semanas.

"Estamos haciendo un reconocimiento de zonas y microzonas que será fundamental para las acciones futuras", declaró.

Los efectivos harán tareas principalmente de inteligencia y recurrirán a operativos sorpresa, descartando acciones ostensivas como la ocupación de favelas controladas por bandas de narcotraficantes.

Las tropas se concentraron el sábado particularmente en la conflictiva Baixada Fluminense (zona norte), en las cercanías del aeropuerto internacional del Galeao y en el oeste de la ciudad. También había una decena de soldados en la rica y turística playa de Ipanema y frente al Museo del Futuro, situado en la zona portuaria remodelada para los Juegos Olímpicos de 2016.

Medios locales señalaron que algunos automovilistas expresaban con bocinazos su satisfacción de ver a militares asumiendo la tarea de restablecer la seguridad urbana. Pero el despliegue y la ostentación de armas asustaba a muchos turistas, que pedían explicaciones sobre lo que estaba sucediendo.

Desde hace meses, el aumento de los robos de camiones de carga, de los asaltos, de las batallas entre bandas rivales y de las incursiones policiales en favelas, con su secuela de víctimas de "balas perdidas", siembra angustia entre los habitantes.

Los militares ya intervinieron en otras ocasiones puntuales, como en el Mundial de fútbol de 2014 y las Olimpíadas de 2016.

Esos despliegues fueron a la par con proyectos de integración urbana y social de las favelas y con la instalación de Unidades policiales de proximidad (UPP). Pero esos programas se vieron afectados por la crisis del estado de Río, al borde de la bancarrota, y por la recesión general de la economía de Brasil.

Tales precedentes crean escepticismo sobre las posibilidades de éxito de la nueva campaña.

Según Nelson Düring, editor del sitio especializado DefesaNet, una de las claves de la operación residirá en "la reacción del Gobierno y de la sociedad a las primeras confrontaciones".

"Seguridad y Paz" se propone "ir más allá de la operación de los Juegos", centrada en "contener la criminalidad", dijo Düring. Ahora, el objetivo es "desarticular bandas, y eso puede ser bastante traumático", y no sólo por la eventual violencia.

Golpear "las cadenas de mando" del narcotráfico podría "desencadenar una 'Lava Jato' del crimen", pues "la cabeza no está en la favela, sino a orillas del mar", en las zonas ricas, precisó, en referencia a la investigación que reveló una vasta red de sobornos en Petrobras.

La otra clave, es social. "De nada sirve tener militares en las calles si el Estado no llega con proyectos de salud y educación", concluyó Düring.

Para Anderson França, un escritor y cronista de la violencia en Río, muy seguido en las redes sociales, "la llegada de los militares no resuelve nada".

"Estamos trayendo militares a una ciudad totalmente desgobernada, sin discutir las causas por las cuales está desgobernada", subrayó el autor de "Río en llamas".

Según França, el presidente Temer, con una popularidad de apenas 5% y acusado de corrupción, practicó una "maniobra de distracción".

Agencia AFP

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