6 de septiembre 2013 - 00:00

Espionaje: Dilma, aún furiosa, define si viaja a la cumbre en EE.UU.

La presidenta Dilma Rousseff aguarda por una disculpa pública de la Casa Blanca a raíz de las escuchas realizadas a sus conversaciones con su equipo de trabajo.
La presidenta Dilma Rousseff aguarda por una disculpa pública de la Casa Blanca a raíz de las escuchas realizadas a sus conversaciones con su equipo de trabajo.
San Petersburgo - La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se reunió ayer con su par de Estados Unidos, Barack Obama, al margen de la cumbre del Grupo de los 20, para pedirle explicaciones sobre el espionaje estadounidense a sus comunicaciones. Pese al encuentro, a modo de dura advertencia, suspendió los preparativos de la visita de Estado a Washington, prevista para el 23 de octubre.

La reunión informal y que no estaba prevista fue confirmada por la Casa Blanca en un escueto comunicado en el que señaló que la cita se produjo "entre la primera sesión plenaria del G-20 y la cena" sin dar mayores precisiones. Se espera que hoy Rousseff comente lo conversado durante una conferencia de prensa que dará en San Petersburgo.

El asesor adjunto de Seguridad Nacional de Obama, Ben Rodhes, había anticipado que las denuncias de espionaje serían discutidas. "Entendemos lo importante que esto es para los brasileños". Pero evitó informar si existiría o no un pedido de disculpas del presidente.

La reunión ocurrió luego de que el Gobierno brasileño exigiera una explicación formal y pública sobre el espionaje realizado por la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) a las comunicaciones de Rousseff y de que la gobernante ordenara, ayer, la suspensión del envío de un equipo de avanzada para preparar su visita de Estado a Washington el 23 de octubre.

"La misión técnica fue aplazada", dijo un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores. "La previsión es que tenga lugar" posteriormente, añadió. "Esperamos aclaraciones de manera formal del Gobierno estadounidense" sobre las denuncias y éstas aún no llegaron, precisó.

Por su parte, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva exigió que Obama personalmente pida disculpas.

Ayer, los diarios The New York Times y The Guardian publicaron que las agencias de inteligencia de Estados Unidos y Reino Unido fueron capaces de descifrar datos encriptados de cientos de millones de personas en internet referidos a transacciones en línea, banca, registros médicos y correos electrónicos.

Agencias Reuters, AFP y ANSA,

y Ámbito Financiero

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