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Esta noche, primer acto por el atentado contra embajada israelí
El ministro israelí de Seguridad Interior, Yitzhak Aharanovich, se reunió con el gobernador Daniel Scioli. Mañana habla en el acto central recordatorio del atentado contra la embajada.
En esta ocasión, la delegación del Estado hebreo está encabezada por el ministro de Seguridad Interior, Yitzhak Aharanovich, miembro del partido Israel Beitenu (Israel Nuestra Casa). Se trata de la misma formación política del canciller Avigdor Liberman, que el año pasado viajó a Buenos Aires y también acusó en duros términos a Irán y a Hizbulá por los atentados contra su embajada y la sede de la AMIA.
Aharanovich es el tercer miembro de alto rango del Gobierno israelí en visitar la Argentina en pocos meses; a mediados de noviembre viajó el presidente Shimon Peres. Es casi obvio apuntar que estas giras de funcionarios -calificación que en el caso de un prócer como Peres parece quedarse corta- por América Latina tienen la clara intención de contrarrestar la (para el estado judío) preocupante e incremental presencia iraní en la región, a caballo de su excelente relación con el régimen bolivariano de Hugo Chávez en Venezuela y sus buenos vínculos con la administración de Lula da Silva.
En Buenos Aires Aharanovich ya comenzó a desplegar una agenda intensa: ayer se encontró con el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, en el Alvear Palace Hotel, con quien intercambió información sobre seguridad urbana, un tema en el que el ministro obviamente es experto, y sobre el cual el gobernador se mostró más que interesado. También hablaron de narcotráfico, delincuencia juvenil y otros temas comunes a sus incumbencias.
Cabe recordar que Scioli -de buena relación con la comunidad judía local- firmó el año pasado (en ocasión de la visita de Liberman) un acuerdo para que una firma israelí construya una planta potabilizadora de aguas en La Plata.
Scioli dijo que Israel «se destaca» en materia de seguridad y agregó que «está muy identificado con todo lo que es la aplicación de la tecnología en los procesos productivos, como el caso de riego intensivo».
Hoy está previsto que Aharanovich se entreviste con el jefe de Gabinete Aníbal Fernández, a quien seguramente le pedirá precisiones sobre la investigación del atentado la que -a diferencia de lo sucedido con la causa AMIA- no avanzó un centímetro desde aquel fatídico 17 de marzo de 1992.
En este sentido, Gazit explicó que «Israel nunca se presentó como querellante en la causa sencillamente porque no se estila. Yo me enteré de que existía el término 'querellante' cuando llegué a la Argentina. ¿Cómo un Estado va a querellar a otro? No lo hizo Estados Unidos con la voladura de su embajada en Tanzania, por ejemplo... Se supone que el Estado en el que se cometió el delito lo investigará sin necesidad de que la víctima se constituya como parte».
Entre hoy y mañana Aharanovich desplegará una intensa agenda, que prevé reuniones con entidades y figuras comunitarias, políticos y otras que se mantienen en reserva por razones de seguridad. Mañana será también el orador central del acto frente a la actual plaza Embajada de Israel que ocupa el terreno donde hasta el atentado se levantaba esa representación diplomática.
Sergio Dattilo

