1 de abril 2015 - 00:00

Estado Islámico sufre derrota clave en Irak

Bagdad - Las fuerzas iraquíes recuperaron ayer la estratégica ciudad de Tikrit, capital de Saladino, un duro golpe asestado al grupo yihadista Estado Islámico (EI) que abre el camino hacia la liberación del norte del país.

La expulsión de los extremistas de Tikrit se consideraba un paso crucial antes de seguir avanzando hacia el Irak septentrional, donde aquéllos aún mantienen Mosul, la segunda ciudad del país y capital del "califato" declarado por el líder del grupo, Abu Bakr al Bagdadi, en junio del año pasado.

"El éxito de Tikrit se repetirá en otras zonas para proteger a los civiles", aseguró el primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, en un comunicado en el que anunció la liberación de la ciudad.

Al Abadi explicó que las fuerzas iraquíes llegaron al centro de Tikrit, la ciudad natal de Sadam Husein, y la liberaron por el sur y por el oeste, después de que el lunes a la noche se hicieron con el control del edificio de la Gobernación provincial de Saladino.

Por la mañana de ayer, lograron avanzar hasta dominar la mayoría de las sedes del Gobierno, así como los palacios presidenciales, donde izaron la bandera iraquí, en lugar de la de los radicales, que habían colocado su estandarte negro en los edificios oficiales tras hacerse con el control de la ciudad.

Posteriormente, continuaron progresando hacia el centro de Tikrit desde los cuatro ejes hasta lograr la liberación completa de la localidad.

Se desconoce el número total de muertos en ambas filas durante casi un mes de combates. Ayer, al menos nueve soldados iraquíes murieron y otros 18 resultaron heridos en la batalla del centro de Tikrit, según fuentes de seguridad.

El asalto lanzado por el Gobierno el pasado 9 de marzo para recuperar esta localidad contó con el apoyo de la aviación iraquí y recientemente con el de la coalición internacional encabezada por EE.UU.

De hecho, la intervención de los aviones de la alianza internacional provocó críticas en las filas de las milicias de voluntarios chiitas conocidas como "Multitud Popular", y dos importantes brigadas decidieron abandonar la lucha.

Alrededor de 30.000 efectivos, gran parte de ellos pertenecientes a esas milicias, que cuentan con el apoyo de Irán, participaron en la conquista, que también ha estado acompañada de denuncias sobre supuestos abusos perpetrados por las milicias contra las tribus locales.

Alrededor del 80% de la población de Saladino -1.400.000 habitantes- son árabes sunitas, mientras que el resto se reparte entre kurdos, turcomanos y chiitas.

El lunes, en Bagdad, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, había pedido al Gobierno iraquí que garantizara la restauración de la ley en las zonas arrebatadas a los terroristas y mostró su preocupación por las "denuncias de asesinatos, secuestros y destrucción de propiedades".

La importancia estratégica de Saladino radica en que limita con otras siete provincias, es la primera productora de trigo del país y acoge la mayor refinería de petróleo de Irak.

Su control supone cortar las rutas de traslado de los yihadistas entre Al Anbar, Nínive y zonas del sur y oeste de Kirkuk.

Agencias EFE, AFP y DPA, y Ámbito Financiero

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