Francia y Alemania se han dirigido ayer también a la Comisión Europea para pedirle que abra una consulta pública sobre el marco regulador y las normas europeas de competencia aplicables a las "plataformas digitales" como Google, Amazon, Facebook o Apple.
Ante el debate generado en los últimos días, la Comisión Europea pide espacio y margen para proseguir su investigación antimonopolística. "Es importante recordar que para la aplicación de las normas sobre competitividad, los casos individuales deben mantenerse independientes de las políticas", indicó tras el voto el portavoz de la CE Ricardo Cardoso.
Desde la industria, fuentes cercanas al caso denunciaron esta semana que "hay un proceso político en marcha para poner presión a la Comisión Europea" e influir en el resultado de su investigación. "Estamos presionando legítimamente", defendió, por su parte, Tremosa, "para presión política, las llamadas desde el otro lado del Atlántico que hemos estado recibiendo en el Parlamento Europeo amenazando con que el tratado de libre comercio transatlántico (TTIP) podría verse afectado", añadió.
Otra de las batallas de Google en Europa es el derecho al olvido, también reabierto esta semana por el grupo de expertos comunitarios sobre privacidad, formado por representantes de las autoridades de protección de datos de todos los países comunitarios y de la Comisión Europea. Este derecho, por el que un usuario puede pedir que el buscador retire los enlaces a informaciones pasadas que lo perjudican y ya no son pertinentes, debe ser aplicado más allá de los dominios europeos en "todos los dominios '.com' relevantes", dijeron este martes. Tras la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE reconociendo el derecho al olvido, Google comenzó a aceptar las peticiones de los usuarios para borrar enlaces en la Unión Europea, Islandia, Suiza, Liechtenstein y Noruega, lo que los expertos consideran insuficiente para garantizar la protección de los afectados.
| Agencia Efe |


Dejá tu comentario