La cumbre de Bruselas entre la Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) concluyó ayer con una declaración en la que el bloque europeo “tomó nota” sobre el reclamo argentino por Malvinas y en el cual ambos organismos expresaron su “preocupación” por “la guerra contra Ucrania”, sin referirse a Rusia.
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Europa “tomó nota” de Malvinas y pidió “solución pacífica”
Luego de dos días de debates enfocados en revitalizar los vínculos entre la UE, de 27 países, y los 33 miembros de la CELAC, el comunicado final tuvo un apartado especial para el reclamo de soberanía de la República Argentina sobre las islas Malvinas, ocupadas ilegalmente por Gran Bretaña.
En el documento, la UE “tomó nota de posición histórica de la CELAC” sobre Malvinas y además hicieron hincapié en alcanzar una solución “basada en la importancia del diálogo y el respeto del derecho internacional en la solución pacífica de controversias”, tal como exige el Estado argentino.
Además, expresaron su firme apoyo al proceso de paz en Colombia e instó al diálogo en México entre el Gobierno y la oposición de Venezuela. “Alentamos un diálogo constructivo entre las partes de las negociaciones conducidas por venezolanos en Ciudad de México”, reza la declaración.
La cumbre, que se llevó a cabo entre el lunes y martes, centró las discusiones en torno de la invasión rusa a Ucrania y relegó a segundo plano un importante anuncio de inversión europea, así como un encuentro articulado por Francia entre el Gobierno y la oposición de Venezuela y los debates sobre los desafíos del cambio climático.
Pese a las diferencias, los dirigentes expresaron su “profunda preocupación por la actual guerra contra Ucrania, que sigue causando un gran sufrimiento”, aunque evitaron referencia alguna a Rusia, en pleno conflicto entre los dos países desde que las tropas de Moscú invadieron la exrepública soviética en febrero de 2022. El bloque europeo, que respalda financiera y militarmente a Ucrania, insistió en incluir en el texto final una mención a ese conflicto que trastornó las relaciones internacionales e impactó en la economía mundial.
El texto del documento recibió el apoyo de 59 de los 60 países participantes en la cumbre. Por la tarde, el presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que “Nicaragua se resiste a firmar el texto”.
La declaración indica asimismo que esta “fue suscrita por todos los países con una excepción, debido al desacuerdo con un párrafo”.
Nicaragua es uno de los siete países que en febrero votó contra una resolución de la ONU aprobada por 141 votos a favor que exigía la “retirada inmediata” de las tropas rusas de Ucrania.
El empantanamiento de las negociaciones sobre una fórmula de consenso evidenció el reto de acordar posiciones entre la UE, un bloque sumamente institucionalizado, y un foro heterogéneo como la CELAC.
“La inmensa mayoría de los países de la CELAC condenamos en Naciones Unidos la invasión rusa”, dijo en la rueda de prensa final , Alberto Fernández.
El primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, que ocupa la presidencia pro témpore de la CELAC, restó importancia a la omisión de una mención a Rusia. Las discrepancias sobre Ucrania y la solución al conflicto quedaron patentes en los discursos de la primera jornada, pero a su salida Macron destacó el papel del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmando que es “de los que tienden puentes”.

