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Excursión de jueces a Chile enfría Magistratura
Claudio Bonadío
La semana próxima tres integrantes del Consejo (los jueces Ricardo Recondo y Mario Fera y el académico Manuel Urriza) viajarán a un cumbre regional de jueces en Chile. Luego habrá comisión de Labor (donde se organizan los temas del plenario) y, posterior a esto, el feriado de Semana Santa. El próximo plenario sería en torno al 24 de abril.
El delay para tratar la acusación contra Oyarbide por su más reciente entuerto le viene bien a gran parte del grupo oficialista en el Consejo. Nadie allí desea esgrimir una defensa sobre el juez que vaya más allá del reglamento. La semana pasada hubo quienes consultaron al senador Marcelo Fuentes en busca de orientación. La respuesta era esperable: "A mí no me miren, ya estoy afuera de todo y ahora de estas cosas se ocupan los pibes".
Los "pibes" son el diputado Eduardo De Pedro y el secretario de Justicia, Julián Álvarez. El primero está logrando sus objetivos en la Comisión de Selección y está cerca de conseguir la aprobación de un concurso para completar vacantes en el fuero civil. Por ahora, mantiene su táctica de tratar cuestiones que no sean conflictivas para la oposición.
Esto favorece al presidente del Consejo, el juez Alejandro Sánchez Freytes, quien se ha concentrado en lograr resultados concretos en cuanto a la cobertura de vacantes. Cualquier avance será superador de la gestión de Fera durante la cual el Consejo estuvo prácticamente desactivado a causa de un boicot organizado por los representantes del oficialismo.
Álvarez, en cambio, se ha embarcado en una contienda contra el juez Bonadío por el cierre de causas que tuvieron lugar en los 90. El juez está tranquilo: sabe que el Gobierno no tiene las voluntades necesarias en el plenario para imponerle para una represalia de peso. Los tres jueces que integran el cuerpo colegiado son la clave de este blindaje previsible.
Rafecas es quien, en breve, tendrá un nuevo frente en el Consejo, además de los mensajes de texto que intercambió con uno de los abogados de la causa Ciccone cuando ese expediente estaba bajo secreto de sumario. Ocurre que los opositores ya pasan, de mano en mano, una presentación en la cual se desglosa la decisión del juez de sobreseer a un directivo del INCAA en una causa por presunta defraudación. Se trata de Jorge Álvarez, el mismo funcionario que declaró de interés dos películas dirigidas por el hermano de Rafecas, Diego, quien se ha definido en numerosos reportajes como "cineasta y monje zen". El conflicto no pasa por el sobreseimiento, sino por el hecho de que, de acuerdo con el Código Procesal, Rafecas debería haberse excusado.
Asuntos laterales que no distraen a nadie de la próxima fecha clave para el destino de este juez en la Magistratura: el próximo martes se conocerán los fundamentos de la sentencia del Tribunal Oral Federal número 3 que sobreseyó a todos los acusados en el juicio por los supuestos sobornos en el Senado durante la última administración de la UCR. Es un documento voluminoso y que encierra nuevas acusaciones contra Rafecas (realizó la instrucción de dicha causa) en torno a las cuales se agrupan tanto el oficialismo como los representantes del radicalismo.


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