24 de enero 2013 - 00:00

Explora Netanyahu difícil intento de formar Gobierno

Un operario desmonta ayer un cartel de Benjamín Netanyahu en Tel Aviv.
Un operario desmonta ayer un cartel de Benjamín Netanyahu en Tel Aviv.
Jerusalén - En un escenario incómodo e impensado por él mismo, Benjamín Netanyahu se apresta a negociar con partidos de centro y ultraortodoxos para poder mantenerse en el poder, una instancia que un mejor resultado el martes le podría haber ahorrado. La peor alternativa para el primer ministro, un Gobierno de centro y de izquierda que excluyera a la derecha dura, quedó descartada cuando la revelación de la elección, Yair Lapid, se negó a aspirar a conformar un bloque anti-Netanyahu.

«Golpe a Netanyahu», «Fracaso en seis fases», «Votaron por el futuro», «Netanyahu, una victoria en picado» o «Un nuevo rey es coronado» eran sólo algunos de los titulares de la prensa local tras conocerse los resultados oficiales, que abren un período de incertidumbre de hasta seis semanas en el que deberá armar una compleja coalición parlamentaria.

La coalición nacionalista Likud Beitenu que dirige Netanyahu se impuso claramente en los comicios, con el 23,23% y 31 diputados, por lo que, siguiendo la tradición política, Netanyahu recibirá el encargo de formar Gobierno de manos del presidente israelí, Shimon Peres.

No obstante, y debido al decepcionante resultado para el bloque nacionalista, quedó conformada una situación de paridad absoluta, con 60 diputados para los partidos de derecha dura, laicos y religiosos, y 60 para partidos de centroderecha, centro, centroizquierda, izquierda y árabes. La Kneset tiene 120 asientos. Los sondeos a pie de urna le habían otorgado al bloque nacionalista 61 bancas, y 59 al resto.

Posición

La sorprendente segunda posición del partido de centro Hay Futuro (Yesh Atid), encabezado por Lapid, el experiodista del diario Yediot Aharonot y de TV, que alcanzó el 14,21% y 19 diputados, lo dejó en condiciones de negociar un Gobierno por él encabezado. Pero ello quedó descartado por él mismo: «He oído hablar de un bloque (de centroizquierda) frontal (a la investidura de Netanyahu). No formaremos bloques con Hanin Zoabis», dijo en referencia a una electa diputada árabe de izquierda, odiada por centro y derecha.

Lapid, que habló en el horario de los noticieros televisivos, señaló que «los resultados de las elecciones son claros» y que se alegró de ver a Netanyahu interesado por los mismos temas que son «importantes» para él y la mayoría de los israelíes, como el apoyo a la clase media, la educación o la sanidad.

En la noche electoral, un Netanyahu forzado a bajar el tono felicitó a Lapid y le dijo que ambos pueden «hacer grandes cosas juntos».

Esas «grandes cosas» no serán fáciles de cara al resto de los probables aliados. El exministro de Exteriores y número dos de Likud Beitenu, el ultranacionalista Avigdor Lieberman, salió ayer al paso de las informaciones que situaban a Lapid al frente de la diplomacia para calificar de «natural» que éste recibiera la cartera de Finanzas «y se centrara en asuntos internos». «No cabe duda de que, con 19 asientos en la Kneset, Lapid será un miembro clave del Gobierno», dijo antes de apuntar que las formaciones ultraortodoxas «entienden que tendrán que ser flexibles».

Pacifista

En este baile de posibilidades, una es que Netanyahu conforme un Gobierno con el partido ultranacionalista Hogar Judío, que captó importante apoyo entre los colonos (11 diputados), los ultraortodoxos de diferentes vertientes (18 en total) y el relegado Kadima, de centroderecha, con sólo dos.

Según el diario Yediot Aharonot, los principales asesores políticos instan a Netanyahu a buscar a los aliados tradicionales del Likud antes de recurrir a las formaciones de centro, como el partido de Lapid, el Laborista (15) y Hatnuá (6), de la excanciller Tzipi Livni.

Fuera de cualquier coalición contemplada por el aún primer ministro quedan el pacifista de izquierda Meretz (6) y los localmente llamados «partidos árabes»: la Lista Árabe Unida (5), el frente judeo-árabe Jadash (4) y el Frente Democrático Árabe (3).

La líder laborista Shely Yajimovich se dirigió a Lapid: «Si te unís a Netanyahu serás responsable del colapso de la clase media. Si elegís la otra alternativa estaré a tu lado y ayudaré», aseguró la dirigente.

Del lado palestino, el resultado electoral genera pocas expectativas, aunque podría haber sido peor para sus intereses. Desde Gaza, el movimiento islamista Hamás aseguró que «los resultados han favorecido a los partidos más fanáticos y racistas, que están de acuerdo en mantener la ideología sionista, basada en el judaísmo y la colonización, además del desplazamiento de los palestinos», declaró el vocero Fawzi Barhum.

Agencias EFE y ANSA, y Ámbito Financiero

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