29 de julio 2011 - 01:05

Feletti: para privados o INDEC, baja la inflación

Roberto Feletti, en diálogo con Ámbito Financiero, criticó las medidas de ajuste impulsadas por el FMI para Europa y advirtió que si las aceptan los países de la periferia no saldrán de la crisis.
Roberto Feletti, en diálogo con Ámbito Financiero, criticó las medidas de ajuste impulsadas por el FMI para Europa y advirtió que si las aceptan los países de la periferia no saldrán de la crisis.
«Lo que se ve en todas las mediciones, incluso dejando afuera las del INDEC, es que respecto de 2010 el crecimiento económico va reduciendo la tensión de precios», señaló Roberto Feletti. A dos años de su ingreso al Gobierno, el viceministro de Economía, hizo un balance de su gestión y de lo que se viene de cara al cierre del año. En entrevista con este diario señaló que hoy queda pendiente aumentar el nivel de inversión y cerrar el acuerdo con el Club de París para saldar la deuda de u$s 6.750 millones. «No quiero anticipar porque estaría colocando condiciones a una negociación bien llevada por la Secretaría de Finanzas, pero sí podemos ser optimistas», indicó respecto de los términos del trato. Recordó que la Argentina tiene u$s 52 mil millones en reservas y exportaciones por u$s 80 mil millones, por lo que el monto adeudado «no le quita el sueño a nadie». En el plano internacional criticó las medidas recetadas por el FMI para los países de Europa, sobre todo por el impacto que tendrá en los periféricos. «Es reproducir situaciones que fueron muy negativas para nuestros países», aclaró.

Periodista: Se estima que el crecimiento económico supere el 8% este año ¿qué porcentaje se le atribuye al tan famoso viento de cola?

Roberto Feletti:
Somos una economía de porte mediano. El Producto está llegado a u$s 400 mil millones de dólares. El contexto internacional influye en las políticas internas. Hoy tenemos términos muy favorables y demanda externa muy favorable, no sólo de productos primarios, sino también en industria como la automotriz. También hubo decisiones que se tomaron para aprovechar esta oportunidad, como la de desendeudar al país, de acumular reservas como medio de defensa de las crisis. El Banco Central hoy puede ganarle cualquier pulseada al mercado con el dólar. Esto tiene que ver con las políticas expansivas como la decisión de apropiarse de parte de la renta agropecuaria a través de los derechos de exportación. Son políticas que permitieron aprovechar la coyuntura.

P.: A pocos meses de las elecciones, ¿qué temas quedaron en el debe. ¿Se llegará finalmente al acuerdo con el Club de París? ¿La inflación les preocupa?

R.F.:
El Club de París es otro efecto residual del default, pero vamos a llegar pronto a un acuerdo por el buen trabajo de la Secretaría de Finanzas. Lo importante es que al alcanzar ese acuerdo se volverá a acceder al crédito para equipamiento. Ahí hay una primera rama de financiamiento de la inversión. La Argentina cerrará este año con una tasa de inversión del 23,8% sobre el PBI y necesitamos para sostener este crecimiento superar el 25%.

P.: Algunos medios señalan que en Europa ya estaría todo listo para llegar a un acuerdo por la deuda, pero que EE.UU. sería más reticente.

R.F.:
No me parece eso. El bloque europeo tiene que estar naturalmente de acuerdo porque pensemos que en un país que tiene arriba de u$s 52 mil millones de reservas y casi u$s 80 mil millones de exportación, una deuda que ronda los u$s 7 mil millones no es algo preocupante. Estados Unidos está con sus propios problemas, que no son menores. No vemos una situación compleja. ¿Cuál sería la reticencia si la Argentina está en condiciones de pagar cómodamente y esto permitiría volver al financiamiento?

P.: ¿Hay algún plan para la inflación o no es tema?

R.F.:
Lo que se ve en todas las mediciones, incluso dejando afuera las del INDEC, es que respecto de 2010 el crecimiento económico va reduciendo la tensión de precios. Hay que sostener el crecimiento para que las variables converjan. Lo otro es que a nosotros nos interesa el empleo. Vemos que los trabajadores van negociando sus salarios. Acompañan sus ingresos a los cambios en el nivel de precios. Creemos que si aplicáramos políticas de retracción monetarias y fiscales que impactaran en la demanda, el círculo vicioso de retraer el consumo, generar desempleo y volver a retraer más el consumo obligaría a una corrección peor.

P.: En este contexto, ¿le preocupa la expansión monetaria anual por encima del 30%?

R.F.:
Es un 30% base y no nos preocupa mientras acompañe al nivel de actividad.

P.: ¿Cómo están los superávits gemelos? Se observa una reducción.

R.F.:
Son pilares del modelo, porque dan autonomía ante la volatilidad del mercado. Los esfuerzos fiscales y la situación del sector externo obviamente han angostado los superávits con respecto a cinco años atrás. Ahora, la relación entre importaciones y producto está en promedio igual a años anteriores. Está incidiendo la importación de energía, pero también hay programa de inversión pública de equilibrio energético a tres años, que permitiría nivelar la situación. Desde el costado fiscal, la política de expansión de la demanda, rápidamente se revierte en recaudación. Acá se cumplen bien los pronósticos keynesianos de que si uno mete mucha plata en recuperar la demanda efectiva vuelve como recaudación de impuestos.

P.: Algunos sectores indican que el superávit fiscal se logra con la caja de la ANSES.

R.F.:
Sin ANSES ni utilidades del Banco Central todavía hay superávit primario.

P.: Usted está en el directorio del Banco Macro y el Gobierno logró ubicar a Axel Kiciloff en Siderar. ¿Lo toman como una victoria?

R.F.:
Recién lo vi a Axel y me contó que estaba todo encaminado. No queremos generar triunfos sobre el sector privado. Nadie se puede molestar porque el Estado vele por las inversiones en el sector privado. Es normal también que el Estado pida a los grandes grupos empresarios que reinviertan en el país. Vemos con preocupación el hecho de que se generen enclaves, que alguien produzca un escenario en el que se beneficia con una renta importante y esa renta no genere inversión y no esté encadenada con el resto del tejido productivo, que a la Argentina no le quede nada.

P.: ¿Cuántas entrevistas le generó su frase: «Hay que profundizar el populismo»?

R.F.:
Muchas... el populismo es incluir consagrando derechos. En ese punto hay un concepto peyorativo del populismo. La polémica surge porque hay quienes piensan la economía sin el rol del Estado como redistribuidor.

P.: Crisis de deuda, el euro impidiendo devaluar a nivel nacional, y el FMI nuevamente con un rol protagónico... ¿Esta película ya la vimos en 2001?

R.F.:
Sostener la moneda lleva a procesos de ajuste que en algunos casos son inviables. Por otro lado están los intereses de los bancos europeos comprometidos con esos países que no quieren reestructuración de deuda que afecten sus activos. No van a salir de la crisis en recesión o bajo crecimiento con políticas de ajuste. Se le dio más poder al Fondo, ese Fondo que pide que no tengan desbalances, que exige más apertura, que haya más apreciación de monedas. Hoy el rol del FMI es reproducir cosas del pasado, situaciones que fueron muy negativas. El hecho de que pase en la Europa de menor competitividad con semejante tipo de ajuste, no sólo va a traer inviabilidad económica sino también política, porque van a desmantelar el estado de bienestar.

Entrevista de Ignacio Ros

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