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Festejos de fin de año en las terrazas de Manhattan

La siguiente lista compila los diez bares con terraza más populares hasta el momento. Lo único que se necesita es un puñado de dólares, una cámara de fotos y, por supuesto, no tenerle miedo a las alturas.
230 Fifth.
A sólo unos cientos de metros del Empire State, la terraza de 230 Fifth ofrece indiscutiblemente una de las mejores vistas de la ciudad. Ubicado en un piso 20 sobre la 5ta. Avenida, el bar ha sido escogido por marcas que van desde Google a Louis Vuitton para realizar en él fiestas exclusivas que se extienden hasta el amanecer. Orientado a un público decididamente cosmopolita, también abre sus puertas los sábados y domingos por la mañana para quienes quieren hacer un brunch antes del almuerzo, y cuenta con una variada carta de bebidas y tragos que van desde una cerveza de u$s 3 a una botella de champán de u$s 2.200.
Roof Garden Café en el Metropolitan Museum.
1000 Fifth Ave.
¿Qué mejor forma de terminar una jornada cultural en el Museo de Arte Metropolitano, que disfrutando de un buen vino sobre su terraza? En un ambiente relajado e informal, alejado de las bocinas de la 5ta. Avenida, la terraza del Met ofrece una vista única del atardecer sobre Central Park. Con precios accesibles y un menú que ofrece lo justo y necesario, el Roof Garden es una excelente opción para quienes quieren dejar de lado temporariamente la jungla de cemento. A no perderse el legendario sándwich de jamón crudo y queso brie.
The Rooftop.
700 Fifth Ave.
Ubicado en la terraza del lujoso hotel Empire, a unos metros de Columbus Circle, el Rooftop ofrece una excepcional vista del Lincoln Center y el Upper West Side mientras se disfruta de una cerveza a la luz de las velas. Popularizado a nivel internacional gracias al éxito de la serie televisiva Gossip Girl, el bar ofrece tragos originales, música y DJ en vivo todas las noches. Y en esos atardeceres de frío, a no preocuparse: la terraza está equipada con un techo de cristal y una chimenea a gas. Los lunes por la noche, imperdible noche de jazz.
Salón de Ning.
44W 63rd Street.
Promocionado como el lugar en que «el Este choca con el Oeste,» esta terraza, ubicada en la cima del hotel Península, es sin duda una de las más originales en lo que a ambientación se refiere y una gema escondida. Inspirada en la Shanghái de los años 30, el bar fusiona su decoración oriental con el trasfondo del centro neoyorquino, ofreciendo un menú de tragos y appetizers exóticos para disfrutar mientras se observa la puesta de sol entre los rascacielos del centro de Manhattan. Con bebidas que promedian un valor de u$s 20, el Salón de Ning es ideal para ir en pareja.
Top of the Strand.
33W 37th Street.
Si de terrazas con vistas al Empire State se trata, The Top es decididamente el lugar a visitar. Ubicado en la cima del exclusivo hotel Strand, a unos 300 metros de Times Square, muchos neoyorquinos lo prefieren debido a la ausencia de turistas y su ambiente descontracturado durante los días de semana. Sus tragos varían entre los u$s 15 y u$s 25 y en caso de mal tiempo se activa un techo de cristal que permite observar el escenario nocturno sin riesgo de mojarse. Si uno de los objetivos a la hora de visitar Manhattan es fotografiarse con el Empire State detrás, éste es el lugar ideal para hacerlo.
Rooftop at the Rivington.
107 Rivington Street.
Ubicado en la terraza del Hotel Rivington, en el Lower East Side, muchos neoyorquinos consideran al Rooftop como el bar con la mejor vista de la ciudad. Su reputación es tal que usualmente pueden verse celebridades pululando entre sus mesas, mientras chicas en bikini corretean por su exclusivo Sunset Lounge. Sus fiestas -muchas veces descontroladas- y sus tragos a un precio accesible convierten al Rooftop en el lugar ideal para ir con amigos. Y para los que se animan: el jacuzzi, disponible para los clientes. Eso sí, llevar traje de baño.
Press.
653 11th Ave.
A pesar de encontrarse en el poco atractivo barrio de Hells Kitchen, el Press es uno de los bares terraza más grandes de Nueva York. A 16 pisos de altura, con una superficie de casi 1.000 m² y una vista de la ciudad de 360°, es el lugar perfecto para conocer gente que busca escapar al «glamour sofisticado y pretencioso» de otros bares más céntricos. Ambientado con música house y una variada carta de tragos. Para aquellos que busquen la relajación absoluta, el bar cuenta con una piscina de apenas algunos centímetros de profundidad para que la gente pueda mojar sus pies mientras observa las estrellas.
Upstairs.
145E 50th Street.
Abierto hace menos de un año y con una inigualable ubicación en el Midtown neoyorquino, Upstairs es el lugar preferido por los yuppies de la ciudad una vez que se termina el horario de oficina. A sólo unas manzanas del icónico edificio Chrysler, el bar, ubicado a 30 pisos de altura, basa su decoración en la era dorada de Hollywood, creando un ambiente íntimo especial para parejas. El menú está a cargo del chef Gwenaël Le Pape, protegido del mundialmente famoso Anthony Bourdain. A pesar de su exclusividad, los tragos no suelen sobrepasar los u$s 16, y los appetizers van desde los u$s 7 a los u$s 15.
Bar 13.
35E 13th Street.
El Greenwich Village le contagia su espíritu despreocupado a este bar de tres pisos, logrando un clima similar al de una fiesta entre amigos. Ubicado a sólo unos metros de Union Square y de la Universidad de Nueva York, Bar 13 atrae a un público ecléctico compuesto por ejecutivos de Wall Street y estudiantes que buscan relajarse y tomar un trago mientras disfrutan de un poco de hip hop, house o tecno en vivo a cargo del DJ de turno. Consejo: imprescindible llegar entre las 17 y las 21 para aprovechar el happy hour.
A60.
60 Thompson Street.
Lo malo: sólo los huéspedes del hotel sobre el que está ubicado tienen permitida la entrada. Lo bueno: según los neoyorquinos, para lograr entrar sólo hay que sonreírle a quien custodia la puerta. Ubicado en el piso 13 del Hotel Thompson, en el corazón del SoHo, el Above 60 (o A60) ofrece tragos que rondan los u$s 15 y appetizers a u$s 12, y es frecuentado por referentes del mundo de la moda, modelos y celebridades que se acercan para disfrutar de la lujosa decoración de los jardines exteriores y observar el paisaje nocturno al ritmo de música house. Atención: el bar cierra en caso de mal clima. Consultar antes de ir.
Uno de los grandes atractivos de la Gran Manzana es su variedad de opciones a la hora de salir. Y si bien éste es un compilado de los bares más populares realizado sobre la base de las preferencias de sus habitantes, existen decenas de terrazas repartidas por la ciudad que a pesar de poseer un perfil más bajo ofrecen vistas similares e incluso precios más baratos a la hora de comer o tomar a cientos de metros de altura. Ya sea invierno o verano, no hay excusas para estar confinado a la claustrofobia de la metrópolis. Y si de apreciar la majestuosidad del escenario neoyorquino se trata, nada supera la imagen de los rascacielos fundiéndose con las estrellas.


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