12 de mayo 2009 - 00:00

Fragata Libertad cancela una escala para evitar embargos

El Gobierno nacional dispuso que la fragata Libertad, buque escuela de la Armada Argentina, cancele la entrada al puerto de Brest, Francia. La decisión apunta a evitar que la nave quede embargada como consecuencia de posibles reclamos ante la Justicia francesa de tenedores de bonos que no accedieron al canje resuelto por el entonces presidente Néstor Kirchner en 2005. Idéntica decisión había adoptado Kirchner en 2003; en aquella oportunidad se anuló la entrada de la Libertad al puerto de Hamburgo, Alemania, como consecuencia de los juicios contra el Estado argentino que plantearon inversionistas alemanes por el default de los bonos públicos.

Luis Ureta Sáenz Peña, embajador argentino en París, ex presidente de Peugeot-Citroën de Argentina, tuvo que dejar sin efecto el ceremonial y los contactos protocolares previstos durante la estadía del velero escuela en Brest. Esta ciudad portuaria del norte de Francia era de interés para la formación de los guardiamarinas; en ella están los mayores astilleros de construcción de buques para la Marine Nationale. De sus gradas salieron los portaaviones Foch (adquirido por Brasil en 2001 y bautizado con el nombre Sao Paulo), Charles De Gaulle, y una serie de submarinos nucleares como Le Trionphant.

El bochorno con Francia tiene dos antecedentes: la cancelación de la visita a Hamburgo en 2001 y otro episodio en 1999 durante la travesía por Panamá. Nora Jaureguiberri, entonces embajadora argentina en Panamá, tuvo que invitar a la presidenta Mireya Moscoso y medio gabinete de ministros a la navegación por las esclusas del canal para evitar que el velero escuela de la Armada quedara en Panamá por un embargo resuelto contra la Argentina en un pleito por la frustrada venta de 60 tanques de guerra fabricados por TAMSE (Tanque Argentino Mediano Sociedad del Estado).

El periplo comenzó el 12 de abril pasado; es el viaje de instrucción más reducido de los últimos 10 años, sólo comparable con el efectuado en medio de la crisis económica del Gobierno de Fernando de la Rúa. Esta vez la responsabilidad fue de otra crisis, la financiera internacional, que produjo un recorte drástico al presupuesto de Defensa. Otras razones de la cúpula naval señalan la necesidad de someter al navío a una recorrida especial con miras a la Regata del Bicentenario. El itinerario de la fragata Libertad incluye visitas a los puertos de Salvador de Bahía, Brasil; Tenerife, en las Islas Canarias; La Coruña, España; Brest, Francia (cancelado); Amsterdam, Holanda; Dublin, Irlanda; Boston, Estados Unidos; Santo Domingo, República Dominicana; Fortaleza, Brasil; Montevideo, Uruguay, y desde allí el regreso a Buenos Aires, previsto para el 29 de agosto. La embarcación lleva a bordo a las promociones 138 del Escalón Naval Comando y Escalafón Infantería de marina y 94 del Cuerpo Profesional, Escalafón Intendencia, de la Escuela Naval Militar, oficiales invitados de las Armadas de Bolivia, Brasil, Chile y Uruguay, al igual que efectivos de la Fuerza Aérea, el Ejército y la Prefectura Naval.

El embajador Ureta no es de carrera; fue designado por Cristina de Kirchner por su perfil industrialista y sus sólidos vínculos con el mundo empresarial francés. Era una señal directa al Club de París sobre la voluntad de saldar los casi 6.200 millones de dólares de deuda, pero al igual que el viaje de instrucción de la fragata, quedó en la nada por la crisis.

Como sucede con las decisiones políticas de connotación negativa, fue imposible determinar el autor intelectual de la anulación de la escala francesa. El comandante del navío escuela de la Armada, capitán de navío Horacio Nadale, recibió la orden, modificó el rumbo, eludió Brest y puso la proa hacia el próximo destino, Amsterdam, Holanda. Nilda Garré se enteró de la novedad a través de una llamada telefónica pues está de gira por Alemania. Burlones que nunca faltan especulaban con la alternativa de un embargo a la chequera de viaje de la ministra.

En las reuniones de planificación previas al decimoquinto viaje de instrucción se dejaron sin efecto dos países: Alemania e Italia (este último es uno de los mayores tenedores de títulos públicos defaulteados), pero no se sospechó que la Justicia francesa pudiera ser permeable a requerimientos de magistrados extranjeros.

La alarma se transformó en temor y luego en pánico cuando se trabó un embargo cautelar a las cuentas de la embajada argentina en París en la filial del banco español Bilbao Vizcaya-Argentaria (BBVA), justo en medio de la cumbre del G-20. Asunto que aún no fue resuelto a pesar de la apelación que presentaron los defensores contratados por la Cancillería.

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