Francisco: “Hay límites en la libertad de expresión: no se puede insultar la fe”

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  Manila - El papa Francisco entró ayer en el difícil debate sobre la libertad de expresión que generó la matanza en la sede del semanario satírico francés Charlie Hebdo, al afirmar que ese "derecho fundamental" tiene límites que no autorizan a "insultar" la fe del prójimo y que uno podía "esperar" una reacción a un abuso de ese tipo.

En el avión que lo llevó de Sri Lanka a Filipinas, donde inició ayer una visita de cinco días, Francisco conversó durante 50 minutos con la prensa que lo acompañó.

"No se puede provocar, no se puede insultar la fe de los demás. No se le puede tomar el pelo a la fe. No se puede", subrayó el Papa respondiendo a una pregunta sobre la relación entre la libertad de culto y la libertad de expresión.

Francisco, que condenó el atentado en París en dos ocasiones la semana pasada, remarcó que "matar en nombre de Dios es una aberración".

"Es verdad que no se puede reaccionar con la violencia", pero es "normal" que haya una respuesta ante ciertas provocaciones, insistió. "Si el doctor Gasbarri (Alberto, responsable de la organización de los viajes pontificios, que estaba en ese momento a su lado) habla mal de mi mamá, puede esperarse un puñetazo. Es normal", aseguró.

De acuerdo con el Papa, "hay mucha gente que habla mal de otras religiones o de las religiones, les toma el pelo, digamos que juguetea con las religiones de los otros. Y éstos provocan y puede pasar lo que le podría pasar al doctor Gasbarri si dice algo en contra de mi mamá.

"En la libertad de expresión hay límites", afirmó Francisco, quien agregó: "No se puede provocar, no se puede insultar la fe de la gente, reírse de ella".

Diecisiete personas, incluidos periodistas y policías, fueron asesinadas en tres días de violencia en Francia que comenzaron con el ataque al semanario Charlie Hebdo, conocido por sus caricaturas satíricas contra el Islam y otras religiones.

Refiriéndose a guerras religiosas pasadas, como las Cruzadas impulsadas por la Iglesia Católica contra el Islam, el Papa dijo: "Consideremos nuestra propia historia. ¿Cuántas guerras religiosas hemos tenido? También nosotros fuimos pecadores en esto, pero no se puede matar en nombre de Dios, es una aberración", repitió.

El Sumo Pontífice llegó ayer a Filipinas, apasionado bastión del catolicismo en Asia, iniciando una visita que se prevé congregue a inmensas multitudes de fieles.

En el apretado programa de la visita papal hay dos momentos especiales.

El sábado se trasladará a Tacloban, en la isla de Leyte, víctima en 2013 del tifón Haiyan, que provocó más de 10.000 muertos, mientras que el domingo oficiará la misa final en el Rizal Park de Manila, donde se esperan hasta 6 millones de fieles. En ese caso superarían los cinco millones que congregó Juan Pablo II durante la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de 1995.

Agencias AFP, ANSA y Reuters

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