17 de septiembre 2014 - 00:00

Francisco, preocupado por la gobernabilidad

 El encargado de protocolo del Vaticano, Guillermo Karcher, afirmó ayer que al papa Francisco "le preocupa la gobernabilidad" en la Argentina y que el almuerzo que mantendrá este sábado con la presidente Cristina de Kirchner será sin acompañantes, "tête à tête".

"A él le preocupa la gobernabilidad, la sana democracia, él es argentino, ha vivido lo que todos hemos vivido, en la historia más reciente. Y me parece que es imperioso acompañar este proceso democrático, porque nos hace bien a todos", sostuvo en declaraciones a una radio. Karcher es un sacerdote argentino que trabaja desde años en la oficina personal del Papa. Lo hizo con Juan Pablo II y fue confirmado por Jorge Bergoglio. Es uno de sus confidentes y es uno de los intermediarios entre el Papa y los centenares de argentinos que mantienen contacto con él.

Sobre los asuntos que podrían tratarse en esa reunión, el prelado señaló que "todo es parte de una conversación muy amplia" y subrayó que "el Papa, desde la posición que ocupa, tiene una panorámica, una visión muy amplia de toda cuestión o argumento que se trate, así que no hay nada excluido".

"Va a durar todo lo que sea necesario este encuentro entre dos jefes de Estado, que además son dos argentinos"
, dijo Karcher y señaló que el almuerzo será en la residencia de "Santa Marta, donde vive el Papa", adonde "hay un comedor especial donde se reciben las visitas especiales".

"Es un tête à tête (a solas, mano a mano). Un encuentro privado", definió el vocero e indicó que, previamente, "como lo prevé el protocolo, se saludarán las delegaciones, el séquito, y se producirá el intercambio de regalos".

Karcher
también ratificó que Francisco podría visitar la Argentina en 2016, para el 9 de Julio, porque "la fecha es propicia", teniendo en cuenta que se celebra el bicentenario de la Declaración de la Independencia. "Son los 200 años, es un motivo muy lindo para que pueda venir a su tierra. Habrá que confirmar esto. Si se confirma, hay empezar con toda la logística, que no va a ser fácil. Ojalá, señaló.

Además, sobre el próximo viaje de Francisco a zonas de conflicto, como Albania, Karcher dijo que "en absoluto" está en riesgo la seguridad del Pontífice, que -remarcó- "se sigue moviendo con el mismo equipo de seguridad que lo acompaña siempre y con la misma espontaneidad que lo caracteriza". También se refirió a los cambios en la Iglesia que impulsa Francisco y descartó que esto produzca tensiones.

"No hay tensiones como tal, porque él lo va haciendo con la coherencia que lo caracteriza: dice lo que piensa, hace lo que dice, y todo eso va moviendo las conciencias. Va siendo un proceso muy lento de cambio y grosso a la vez, en el sentido de que es muy claro todo lo que él quiere y los objetivos que pone. Pero yo no hablaría de tensiones, sino más bien de un proceso de transparencia que se va generando", sostuvo.

Eludió, en este camino, referirse a la posibilidad de que la Iglesia Católica admita el matrimonio entre parejas del mismo sexo y dijo que sobre este tema Francisco "no va a decidir nada personalmente".

"Sí ha optado por un gran respeto y ha llamado a la reflexión. Justamente en octubre va a haber un sínodo en el que se van a tratar los distintos argumentos de la familia",
aseveró y agregó que Francisco "ha llamado a la Iglesia a reflexionar y a no tener miedo a tratar ningún tema, ningún argumento" y que eso, en su opinión, "es grandioso".

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