4 de marzo 2016 - 00:20

Frank Underwood por la reelección

• NETFLIX LANZA HOY LA CUARTA TEMPORADA DE "HOUSE OF CARDS", QUE PARTE DE LA CRISIS DEL MATRIMONIO PRESIDENCIAL

Kevin Spacey en el consagratorio papel del presidente Frank Underwood, en la serie de ribetes shakespeareanos  contemporáneos “House of Cards”.
Kevin Spacey en el consagratorio papel del presidente Frank Underwood, en la serie de ribetes shakespeareanos contemporáneos “House of Cards”.
 El esperado debut de la cuarta temporada de "House of Cards", hoy por Netflix, se valió de originales dispositivos de publicidad y marketing que prescindieron de los sistemas tradicionales. El thriller político protagonizado por Kevin Spacey en el papel de Frank Underwood, acompañado por la hipnótica Robin Wright en el papel de Claire Underwood, ya tiene asegurada una quinta temporada que Netflix estima para el año próximo.

"House of cards" fue la primera serie original de esa plataforma de streaming cuando todavía era novedosa esa manera de distribución, y además se convirtió en la primera en ganar premios a la TV aun sin pertenecer específicamente a esa industria. De modo que la manera de anunciar la cuarta temporada fue en esa misma dirección: evitó la TV y se circunscribió a las redes sociales y a las herramientas online.

Atentos al público argentino, el martes, luego del discurso de Mauricio Macri en la Asamblea Legislativa, "House of Cards" posteó un video en su cuenta de Twitter en el que se veía a Spacey como Underwood, dando un mensaje al pueblo estadounidense con miras a las elecciones en las que busca ser reelecto.

Lo más ocurrente fue que el borde inferior derecho de la pantalla contrató a la histórica intérprete de lenguaje de señas que utilizaba Cristina Fernández, esta vez traduciendo cada frase de Underwood. Además, el video estaba acompañado del mensaje: "Ahora es mi turno, @MauricioMacri. PD: gracias por la intérprete. FU (Frank Underwood)".

Los creativos diseñaron un spot especial para Argentina que, gracias al recurso de tomar prestado el hashtag #Macri, "invadió con inteligencia el Twitter de todos aquellos que estuvieran atentos a la actualidad, más allá de quienes tuvieran a "House of Cards" entre sus favoritos.

El mismo recurso había utlizado el thriller político al develar el misterio de su fecha de estreno, algo que se anunció en diciembre cuando se llevaba a cabo en la televisión estadounidense el debate de los precandidatos republicanos. En ese marco, la cuenta oficial de la serie en Twitter publicó una imagen del personaje principal de la serie y el trailer. El mensaje rezaba "Anything for America" (cualquier cosa por los Estados Unidos), algo que tenía relación con la campaña de Underwood. "Estados Unidos, esto es sólo el comienzo" decía Frank, sentado en su oficina de la Casa Blanca y remedando estilo Donald Trump.

Para la difusión en Argentina se enviaron como obsequio pantuflas con la firma de Frank Underwood, una suerte de parodia a lo que habían sido en su momento las zapatillas con la firma de Carlos Ruckauf. En los tantos avances disponibles en Netflix y redes se plantean los interrogantes en torno a la pala que, en medio de un bosque, cargan en sus manos Underwood y Stamper, su fiel ladero. El entierro de algo o alguien es sólo una parábola sobre la cantidad de "muertos en el placard" que ya tiene este personaje, que no duda en cargarse a quien sea con el fin de ir por la tan ansiada reelección. En otros anticipos se infiere que la desgastada relación con su esposa Claire, ya planteada hacia el fin de la temporada anterior cuando ella le pide el divorcio, será otro de los puntos clave de la trama.

Este regreso volverá con el mejor papel que haya desempeñado Spacey y gracias al que, sin dudas, ha dado un nuevo giro a su carrera como actor y productor. Con insospechadas tramas shakespeareanas, está serie está inspirada en la versión original inglesa de los 90, que pasó sin pena ni gloria. En todo el mundo se encontraron inquietantes paralelismos entre el matrimonio presidencial Underwood y la realidad política. Siempre algún escándalo de la realidad internacional tuvo asidero en la ficción. O bien la historia del presidente que agobiado por una serie de escándalos dio un paso al costado, o bien los macabros actos del dueño del escritorio de la Sala Oval para perpetuarse en el poder. Y ahora las elecciones. La serie siembra una certeza: tanto en la realidad como en la ficción, todo puede derrumbarse como un castillo de naipes.

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