22 de enero 2013 - 00:00

Fuego cruzado en el PP; Rajoy manda a auditar cuentas

Mariano Rajoy
Mariano Rajoy
Madrid - Acuciado por el inesperado frente político que se le abrió por la supuesta corrupción a gran escala en el Partido Popular (PP), Mariano Rajoy ordenó una auditoría externa en la formación oficialista. El gobernante español busca mostrarse enfático ante el escándalo que tiene como protagonista al extesorero del partido, Luis Bárcenas, un hombre al que anteriormente había protegido, y que crece día a día como una bola de nieve.

Rajoy anunció esa auditoría externa de la contabilidad del PP y de su gestión en un comité ejecutivo del partido en Madrid. La idea del gobernante es primero llevar a cabo una investigación interna, dirigida por la actual tesorera y gerente de la formación, Carmen Navarro, que después sea sometida a una auditoría.

«Vamos a examinar todo», dijo en rueda de prensa la número dos de la formación conservadora, María Dolores de Cospedal. Rajoy quiere investigar toda la contabilidad del partido desde su nacimiento, en 1989.

El jefe del Gobierno y presidente del PP manifestó ya el sábado que no le «temblará la mano» para afrontar cualquier «irregularidad o conducta impropia» que pudiera haber habido.

Cospedal aseguró ayer que si se encuentran corruptos en el seno del PP, «por supuesto» serán expulsados.

El escándalo en torno del extesorero del PP, que ha ido creciendo día a día, se desató el pasado miércoles con un dictamen de la Audiencia Nacional (juzgados penales federales) según el cual Luis Bárcenas llegó a acumular 22 millones de euros en una cuenta en Suiza. La prensa española viene ampliando la información de que Bárcenas participa en el negocio de los limones en Argentina (ver aparte).

El extesorero está siendo investigado por la Audiencia Nacional en el marco del «caso Gürtel», una de las mayores tramas de corrupción de la democracia, en la que una red de funcionarios de todos los niveles se enriquecieron gracias a contratos amañados que adjudicaban gobiernos regionales y municipales del PP. El empresario Franciso Correa (gürtel en alemán), que llegó a tener amplios poderes en el partido oficialista, fue el que pivoteó toda la trama.

El diario El Mundo publicó la semana pasada que Bárcenas pagó durante años sobresueldos en negro de entre 5.000 y 15.000 euros a parte de la cúpula de la formación conservadora con dinero procedente de comisiones cobradas a constructoras, empresas de seguridad y de donaciones anónimas.

Un ex diputado del PP, Jorge Trías Sagnier, publicó ayer un artículo en el diario El País en el que denunció sobresueldos de hasta 10.000 euros al mes que se repartían entre la cúpula del PP en efectivo y «en sobres».

Cospedal manifestó ayer que las informaciones relativas a sobres con sobresueldos son «especulaciones», negó que la cúpula de la formación, incluido Rajoy, haya recibido alguna vez pagos en negro y aseguró que «el PP ni tiene ni ha tenido nunca ninguna cuenta bancaria fuera de España, ni ha encargado a ninguna persona que tenga cuentas fuera de España por cuenta del PP».

De una indefinición inicial cuando saltó el escándalo, en la que el PP se limitó a decir que el extesorero no es miembro del partido desde 2010, la formación de Rajoy ha pasado a intentar apartarse del tema y a mostrar «indignación» y pedir que se aplique la ley con todas las consecuencias.

Una vez que el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales termine un estudio sobre medidas de regeneración democrática que ya le encargó el Gobierno, la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, contactará con los demás partidos para lograr un «pacto contra la corrupción».

Agencias DPA y AFP; y Ámbito Financiero

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