El crudo en Nueva York se vio beneficiado, entre otros elementos, por señales de debilidad del dólar, que se depreció un del 1,6% frente al euro sobre el cierre del WTI, lo que podría reducir la factura energética de los importadores de petróleo. La suba de ayer se conoció pese a que el Departamento de Energía informara de un nuevo incremento en las reservas semanales de crudo de Estados Unidos, en 7,8 millones de barriles, el doble de lo que habían pronosticado los analistas. El nivel actual, de 502,7 millones barriles, es el mayor en más de seis décadas. Aunque ese dato, al conocerse, generó un fuerte descenso en los precios del oro negro, la tendencia se revirtió rápidamente, y el petróleo de referencia en Estados Unidos cerró con una importante ganancia.
En tanto, el crudo europeo recuperó terreno respecto a la jornada del martes, cuando su valor se precipitó un 4,99%, también pese al dato de las reservas en Estados Unidos.
Este hecho, que puede empeorar la saturación que sufre el mercado, no evitó que el valor del Brent escalara en el último tramo de la sesión. Por otro lado, los mercados estuvieron durante la jornada pendientes de la posibilidad de un acercamiento entre Rusia y la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que facilite una reducción de la producción global de la materia prima. En ese sentido, el Banco de Rusia apuntó que considera "improbable" que el cartel liderado por Arabia Saudita decida una reducción de forma unilateral en su próxima reunión.
| Agencias EFE, AFP y Reuters |

