7 de junio 2010 - 00:00

Ganó Alfonsín Buenos Aires y ya complica plan de Cobos

Las caras del festejo radical de ayer en el Hotel Castelar. Ricardo Alfonsín, Miguel Bazze, Gerardo Morales, Ricardo Gil Lavedra y Miguel Giubergia. Más tarde llegaría Leopoldo Moreau a reconocer la derrota.
Las caras del festejo radical de ayer en el Hotel Castelar. Ricardo Alfonsín, Miguel Bazze, Gerardo Morales, Ricardo Gil Lavedra y Miguel Giubergia. Más tarde llegaría Leopoldo Moreau a reconocer la derrota.
Fue una sorpresa que dio vuelta los pronósticos que hasta la hora del cierre de los comicios parecían convalidar que el «aparato» radical bonaerense de Leopoldo Moreau y Federico Storani podía imponerse en la interna de ayer: Ricardo Alfonsín ganó esa compulsa arrastrando inclusive votantes hasta ahora leales a sus contrarios. Por si algún elemento le faltaba a la victoria para definir la real compulsa que se vivió ayer en la UCR, fue el propio Julio Cobos quien llamo a Alfonsín para reconocerle el triunfo en la interna por los cargos partidarios en la provincia. Luego fue Eduardo Santín el que oficialmente reconoció la derrota: «La tendencia es irreversible. Queremos felicitar a quienes han triunfado en la interna, ponernos a disposición y trabajar por un radicalismo unido», dijo desde su búnker, el mismo donde dos horas antes no había lugar para pensar en un resultado adverso.

Para ese momento, la Junta Electoral, controlada por Moreau, ya había revisado casi el 50% de los votos y se sabía que el resultado no podría modificarse.

Hubo, de todas formas, un intento final por demorar los números, como para permitirle a Cobos que fuera el primero en llamar a Alfonsín para felicitarlo. De ahí que ese llamado disparara inmediatamente la conferencia de prensa junto a Gerardo Morales, Juan Manuel Casella, Miguel Ángel Bazze, candidato a presidir el Comité Provincia y Ricardo Gil Lavedra para anunciar el triunfo.

La victoria de Alfonsín, que quedó claro no es la del alfonsinismo bonaerense, cambiará desde hoy el panorama de la futura candidatura presidencial. Con el resultado al menos queda claro que la UCR sigue teniendo entre dos y tres candidatos firmes para esa elección.

Cambio de ritmo

Para peor, los números muestran que los propios afiliados del partido le cambiaron el ritmo a la elección. No pudo el cobismo, por ejemplo, revertir con la buena performance de Gustavo Posse en San Isidro los resultados que Alfonsín tuvo en Bahía Blanca, donde superó con creces el 60% promedio que consiguió en toda la provincia.

En el mismo sentido jugó la cantidad de votantes, superior a la media de esas internas. El número alimentó la idea de que tanto Carrió como Margarita Stolbizer les habían dado un guiño a sus seguidores, aún afiliados a la UCR, para que concurrieran a las urnas a ayudar a Alfonsín. De hecho, hubo dirigentes de Carrió que participaron como en los viejos tiempos.

Tras el reconocimiento, todos los radicales salieron a proclamar la necesidad de la unidad.

El primero fue Moreau: «Todos los radicales deben encolumnarse detrás de la nueva conducción para conformar un espacio político competitivo», sin aclarar el impacto que tendrá la elección sobre la candidatura presidencial: «Saldrá más adelante, y del consenso partidario», decía anoche.

Pero también tuvo tiempo para acusaciones: «Carrió se sumó a sembrar sospechas sobre la transparencia que podían tener estos comicios. Y la elección fue ejemplar. Todos nosotros lo felicitamos a Ricardo Alfonsín», dijo Moreau.

Comunicado

Un poco antes, y sin el resultado aún, Federico Storani festejaba también que «no se ha denunciado en toda la provincia ni un solo incidente, y eso es bueno». Pero daba un indicio de que los cálculos no le eran propicios: «Votó una cantidad superior a otras elecciones internas».

Con la victoria de Alfonsín consagrada, Cobos emitió su comunicado oficial: «Quiero felicitar a las autoridades bonaerenses elegidas a través de la expresión popular. Con esta elección, la Unión Cívica Radical convalida, fortalece y legitima el proceso de reunificación partidaria. El resultado no debe ser interpretado como el triunfo de un sector sobre otro, sino como una ponderación de los valores democráticos por los que tanto lucharon Alem, Yrigoyen y Alfonsín», dijo el vicepresidente.

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