26 de marzo 2012 - 00:00

Gasto público y capacidad de recaudación

La principal variable de política fiscal por el lado de los ingresos para las provincias son los impuestos que las mismas cobran en sus territorios, en el sentido de que son recursos sobre los que tienen la potestad para establecer una política tributaria propia. Ahora bien, en muchas de ellas la recaudación de estos tributos representa un porcentaje relativamente bajo de sus ingresos corrientes, ya que el grueso de su capacidad de gasto depende de los envíos de fondos nacionales a través básicamente del mecanismo de la coparticipación, y de algunas transferencias relevantes por fuera de este último, como es el caso del Fondo Federal Solidario.

El año pasado, sobre una muestra de 15 provincias que presentaron su información anual de recaudación, la recaudación provincial creció respecto de 2010 a una mayor velocidad, en comparación con la nacional: 34,8% versus un 31,8% en el nivel superior del Gobierno.

El tributo que más crecimiento de dinero aportó fue Ingresos Brutos que, creciendo un 37,1% respecto de 2010, generó el 74% de la recaudación propia de las provincias del 2011. Si se tienen en cuenta los principales impuestos sobre las transacciones, es decir si se suma a Ingresos Brutos el impuesto a los Sellos, puede observarse que algo más del 80% del financiamiento propio provincial está relacionado directamente con el ciclo económico, en la mayoría de las administraciones subnacionales consideradas.

Este crecimiento diferencial en la recaudación propia y en la que determina los envíos a las provincias llevó a que las mismas incrementen levemente su grado de autonomía tributaria, definiendo a la misma como el porcentaje de recursos propios dentro de los recursos tributarios corrientes provinciales. Una particularidad en este aspecto es que pudo observarse cierto patrón en el comportamiento de la recaudación propia, que mostró que provincias en las que la recaudación propia creció fuertemente (en algunas de ellas el aumento a valores corrientes estuvo en el orden del 50%) resultaron estar entre aquellas en donde la «dependencia» de fondos nacionales es elevada. Claramente, mientras menos recursos aporte la recaudación propia a los ingresos totales de una jurisdicción, será menor el peso que la evolución de los impuestos provinciales tenga sobre el comportamiento de la capacidad total de gasto provincial.

(*) Presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF)

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