- ámbito
- Edición Impresa
¿Gesto? Irán liberó a una estadounidense
«Como con Estados Unidos no estamos en guerra, la pena fue reducida», manifestó el abogado, por lo cual la periodista pudo abandonar la cárcel de Ervin, donde permanecía desde el 31 de enero.
Saberí, de 32 años, había sido condenada por «cooperación con un país hostil», cargo que se modificó a «recepción y transmisión de informaciones para amenazar la seguridad del país».
La periodista se retiró de la cárcel con su padre, Reza Saberí, quien dijo que espera viajar con su hija «lo antes posible» a EE.UU.
El hombre añadió que su hija «se encuentra feliz y en buen estado de salud», a pesar de que se la ha visto demacrada debido a la huelga de hambre que llevó adelante en protesta por su encarcelamiento.
El portavoz de la Cancillería iraní, Hasan Qashghavi, negó en su momento que Saberí haya sido detenida por intentar comprar vino en el mercado negro y afirmó que fue arrestada por trabajar de forma ilegal, tras haber sido anulada su visa de prensa. Fuentes oficiales iraníes llegaron inicialmente a aventurar que se trataba de un problema menor y que la reportera sería liberada rápidamente.
Espionaje
Sin embargo, un mes más tarde, la Fiscalía la acusó de espionaje y un Tribunal Revolucionario la condenó en un juicio a puertas cerradas y sumario, ya que apenas duró media hora, lo que impidió a la periodista defenderse.
El domingo, apenas dos semanas después de haber sido condenada, y antes de lo anunciado, la Corte de Apelación revisó el veredicto y decidió reducir la pena a dos años de cárcel, imponer una fianza cuya cuantía no fue revelada y mantener la sentencia en suspenso durante los próximos cinco años.
Según analistas, la oferta de Obama de restablecer el diálogo creó inquietud en el seno de la corriente más conservadora del régimen -representada por Ahmadineyad y, sobre todo, por el guía espiritual, ayatolá Alí Jamenei- y causó división entre los sectores más moderados y los más inmovilistas. De acuerdo con esos expertos, en este marco deben interpretarse las contradicciones que jalonaron todo el proceso.
Saberí, hija de padre iraní y madre japonesa, llegó a Teherán hace seis años y desde entonces trabajó como free-lance para medios británicos y estadounidenses de prestigio, como la cadena BBC o Fox News. Actualmente, se hallaba en el país al parecer recopilando información para escribir un libro.
La reportera mantenía, además, una relación sentimental con el famoso cineasta iraní de origen kurdo Bahman Ghobadi, cuyas películas están vetadas por la censura del país.
Agencias EFE, Reuters, DPA y ANSA


Dejá tu comentario