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Giro: UCR ahora quiere quitarle la presidencia de Diputados al Gobierno
Gerardo Morales
El radicalismo y la Coalición Cívica habían anunciado que no intentarían forzar un acuerdo entre toda la oposición para desplazar al Gobierno de la conducción de Diputados utilizando la mayoría que tendrán esos bloques después del recambio en el Congreso. Pero ahora la situación cambió, según Morales: «El propio 28 de junio yo dije que las autoridades de las cámaras legislativas corresponden a la primera minoría, pero no sé si este Gobierno merece eso. Habría que discutirlo. Les anticipo que lo estoy hablando con la dirigencia del partido», dijo ayer el presidente de la UCR desde Jujuy.
Los radicales se habían cansado de repetir que no estarían dispuestos a hacerle a Cristina de Kirchner lo que el peronismo les hizo en 2001 cuando, tras perder las legislativas de ese año, el PJ no tuvo problemas en desplazar al porteño Rafael Pascual de la presidencia de Diputados para poner en ese lugar a Eduardo Camaño.
Ese cambio, se repitió también en el Senado, donde la mayoría peronista avanzó colocando a Ramón Puerta en la presidencia previsional del Senado, cargo que al no haber vicepresidente por la renuncia de Carlos «Chacho» Álvarez pasó a ser el primero en la línea de sucesión presidencial.
Así, la semana de los cinco presidentes tras la caída de Fernando de la Rúa los tuvo a Camaño y a Puerta en el sillón de Rivadavia, aunque por unas horas.
«La oposición tiene que estar dispuesta a dar una señal muy fuerte antes del 10 de diciembre, que habrá que discutir, frente a un Gobierno que no merece una norma que ha sido histórica, toda vez que después del 28 de junio, el Gobierno lo único que ha hecho es atropellar a la oposición y a toda la sociedad», dijo ayer Morales.
De todas formas, la posibilidad de que la oposición se quede con el cargo es aún remota. Aunque Elisa Carrió estuviera de acuerdo con Morales y el PRO apoyara un alianza en el recinto entre todos los opositores, los bloques más chicos de centroizquierda y provinciales quedarían con el poder de decidir la votación en medio de una guerra de reparto de cargos que ya está complicada, sin tomar en cuenta ese agregado, por los problemas que tiene el kirchnerismo para mantener el control de comisiones y cargos claves.
Morales también fijó posición sobre la reforma electoral. Dijo que la UCR «está en contra» del proyecto oficial, aunque reconoció que es necesario establecer normas para que no exista tanta cantidad de partidos políticos. «Tenemos más partidos que clubes de fútbol», ejemplificó y agregó que tampoco se trata de una iniciativa que apunte a fortalecer el bipartidismo.


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