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GOBIERNO ACORTA LAS VACACIONES
Así, en el Congreso el verano será más inexistente que nunca. Hasta hay un excusa para reunirse que se armaron los senadores, una especie de guardia por si algo sucede. Aunque resulte difícil de creer, oficialismo y oposición se pusieron de acuerdo para debatir en enero el DNU que Cristina de Kirchner firmó hace diez días para incorporar al Presupuesto 2012 más de $ 51.000 millones en gasto, producto de la recaudación excedente.
Esos decretos de ajuste ya son un clásico de los gobiernos Kirchner, pero el de este año rompió récords anteriores, todo en línea con el mero incremento automático de la recaudación que produce la inflación. De hecho, dos de esos decretos hicieron que el radicalismo se negara este año a aprobar las cuentas de inversión del final del mandato de Néstor Kirchner y el primero de Cristina de Kirchner porque su volumen directamente modificó todo el sentido que podía tener la ley de Presupuesto que el Congreso había votado para esos años. Así en 2008 un solo DNU modificó el 80% del Presupuesto, argumentaron en la UCR.
A pesar de esos argumentos, resulta difícil de justificar la presencia de diputados y senadores para reunir la Bicameral de Trámite Legislativo en medio de las vacaciones con el solo efecto de hacer la biopsia del nuevo DNU de los $ 51.000 millones que, obviamente, más allá de las dudas quedará ratificado.
Pero lo cierto es que habrá guardia: en el oficialismo por orden presidencial y en la oposición porque más allá del verano caliente, existen demasiados temas pendientes de atención.
Se sabe que al peronismo siempre le apasionó transformar a sus presidentes en emperadores el mayor tiempo posible y comenzar luego a conspirarles. Ese juego, siempre acompañado de mayorías legislativas más o menos abrumadoras, tiene algunos límites: no todo está a tiro de decreto en la Argentina.
Y de ahí la necesidad de tener el Congreso en latencia durante enero. El Gobierno, como se dijo, no lo convocará para analizar alguna cuestión relativa a la reapertura del canje de deuda por lo menos hasta abril. De hecho, es más que posible que esa ley no vuelva a tocarse. Pero los DNU tienen límites y puede haber otras necesidades que justifiquen mantener la luz prendida en los recintos.
La Justicia está entre esas posibilidades: si la Casa Rosada quiere entretener con ese tema, tiene pendiente no sólo la reforma al Código Civil, sino también la ley de juicio por jurados (continuación por estos días de las ideas que el Gobierno tiene sobre la Justicia) y hasta una modificación en el Consejo de la Magistratura.
En la oposición tampoco es momento de descanso: todas las cabezas terminan mandato en 2013 y no pueden descuidar la campaña. Ricardo Alfonsín, Margarita Stolbizer, Francisco de Narváez, Enrique Thomas y Elisa Carrió se van y buscan renovar; Federico Pinedo no, pero puede pegar un salto al Senado. Carrió avisó que ella se queda de guardia en el verano, pero no parece que quieran dejarla con todo el trabajo.

