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Gobierno apura en febrero la ratificación de Sbatella
Julio Alak aceleró el trámite de ratificación de José Sbatella por cuatro años más como jefe de la Unidad de Información Financiera. En ese acto se escucharán las impugnaciones que el PRO, UNEN y el massismo presentaron contra el funcionario.
Semanas atrás, el Gobierno dio el primer paso para ratificar a Sbatella cuando se publicó su currículum en dos matutinos porteños. El procedimiento incluye a Germán Saller, número dos del organismo.
Ya se conoce que el PRO, el Frente Renovador y UNEN impulsarán presentaciones contra el funcionario a quien acusan de tener criterios políticos al momento de desempeñar sus funciones. "Sbatella manejó el organismo encargado de investigar el lavado de dinero de manera muy oscura. En lugar de tener como asesores a organismos públicos, como establece la ley, puso a amigos que poco saben de Lavado de dinero", sostuvo Federico Pinedo, del PRO.
Por su parte, la diputada de UNEN, Elisa Carrió, aseguró, en una misiva remitida al ministro Julio Alak, que "la manipulación de la información, con claros fines políticos, que Sbatella ha efectuado durante su anterior mandato pone en serio cuestionamiento sus aptitudes morales y su idoneidad. Indispensables para continuar ocupando el cargo para el que se lo postula".
El funcionario suele defenderse alegando que algunas acusaciones están relacionadas con asuntos que llegaron a la UIF antes de su gestión, como es el caso de los ROS (reporte de operaciones sospechosas) relacionados con el empresario Lázaro Báez.
Nada nuevo: las veces que debió acudir a la Comisión de Finanzas de la Cámara de Diputados descargó las falencias de la UIF en la gestión de su antecesora Rosa Fadulto, a quien definió en diversas ocasiones como una "inoperante administrativa".
Sbatella llega al final de su primera gestión con la cuenta pendiente de que la Argentina deje de ser uno de los países que son monitoreados permanentemente por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). Se trata de una lista gris con una salida difícil aún a pesar de que el kirchnerismo ha aprobado múltiples regulaciones en ese sentido (la más polémica es la ley antiterrorista).
El último logro en esa área fue el relanzamiento de la relación con el Fincen, organismo antilavado que depende del Departamento del Tesoro de Estados Unidos que había suspendido la cooperación con el país en 2009 por una supuesta filtración de informes a la prensa que tenían por protagonista al empresario Francisco de Narváez.
La aparición en escena del CEDIN en 2013 complicó los planes de seducción de Sbatella para con el organismo multilateral aún a pesar de que el GAFI no realizó fuertes cuestionamientos al blanqueo que tuviera lugar en 2009.
Al GAFI nunca le convenció un procedimiento de blanqueo delimitado sólo a los dólares, sino que también debería contemplar a los fondos en pesos.
En el mismo sentido, no tuvo buena imagen el hecho de que la nueva ley equipare a aquellas personas que incumplieron normas impositivas con las que hicieron lo propio con procedimientos de tipo cambiario. Obvio: al organismo le gustaría que el Gobierno tuviera los datos de cuándo, y especialmente dónde, se obtuvieron los dólares a blanquear.
Discusiones técnicas que sin duda aparecerán en la audiencia del mes que viene cuando Sbatella deba responder reclamos, chicanas y vendettas de la oposición.


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