2 de febrero 2016 - 00:00

Gobierno no cede en cesantías

Jorge Triaca
Jorge Triaca
El Gobierno no está dispuesto a dar marcha atrás con las bajas de contratos en las distintas áreas del Estado.Sólo abriría la discusión en casos puntuales que pudieran tener argumentos para ser atendidos. Mientras tanto continúa el análisis de la plantilla de empleados públicos donde, como mínimo, se propuso rescindir los que vencieron en diciembre pasado y en principio estuvieron iniciados en 2015. Al mismo tiempo el Ministerio de Modernización que conduce Andrés Ibarra avanza en la elaboración de un informe detallado área por área sobre la nómina de personal y quiénes fueron dados de baja. Admitió el Gobierno que no todas las personas que perdieron el empleo público eran "ñoquis", sino que se prioriza además un achicamiento eficiente de las plantillas.

Ayer, el secretario de Trabajo de la Nación, Ezequiel Sabor, habló sobre los despidos en la administración pública y admitió que no sólo se trata de desalojar "ñoquis". El funcionario explicó que también "hay un desvío de un Estado sobredimensionado", para aludir a que también el Gobierno trata de achicar el plantel estatal.

Sabor dijo además que "hay un Estado sobredimensionado, con irregularidades en las contrataciones" y que "no podemos tener un Estado enorme que nos traiga déficit" porque "no queremos empleos ficticios en el Gobierno, sino empleos genuinos".

El funcionario de la cartera laboral que conduce Jorge Triaca dio explicaciones ante las radios y remarcó que se trata de "un acomodamiento de la situación, para que haya la cantidad justa de trabajadores" y que "no importa la ideología de las personas, sino su utilidad".

Desde el gremio que representa a parte de los estatales, ATE, planifican un paro nacional a modo de protesta, en medio también del debate sobre los salarios que, para Sabor, la discusión "es entre los trabajadores y empleadores, nosotros pretendemos que las negociaciones lleguen a buen puerto y brindamos las herramientas necesarias para eso. No se discute sólo un número, sino condiciones de trabajo". Los sindicalistas aseguran que las bajas ya son quince mil, pero desde el Gobierno reafirman que no se llego a ese número de despidos.

Sobre el tema, también se explayó el ministro de Cultura, Pablo Avelluto, cartera en la que quedaron cesantes alrededor de 500 empleados. Avelluto calificó como "una decisión espantosa, pero necesaria", la de achicar el listado de empleados y contratados en su área y estimó que podrían darse más cesantías en diferentes dependencias de Cultura.

"Es una decisión espantosa, pero al mismo tiempo necesaria en función de dar algún marco de racionalidad a la gestión cultural en la Argentina", aseguró el ministro y dijo que "el 65% del Presupuesto en Cultura se destina a salarios, a este tipo de contratos que además no le hacen nada bien al empleo público".

En sintonía con la decisión del Gobierno para todas las áreas de la administración pública, Avelluto aseguró que casi el total de empleados que fueron despedidos la semana anterior, contaban con contratos que se habían producido a finales del año pasado y sostuvo que "el crecimiento fue algo completamente desmadrado", cuando "no se verifica en ninguna escala de crecimiento de las actividades, ni en la transformación de la Secretaría en Ministerio que sucedió en 2014".

"No podemos tener un Estado enorme que nos traiga déficit. Queremos formar un equipo con los mejores, no estamos discriminando", explicó Sabor y sostuvo que "es muy feo decirle que no trabaja más a una persona, pero hay que hacerlo de frente".

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