22 de octubre 2010 - 00:00

Gobierno salió a despegar a Duhalde del caso

Eduardo Duhalde
Eduardo Duhalde
El Gobierno desvinculó ayer a Eduardo Duhalde de los hechos que terminaron el miércoles con la muerte de un activista del Partido Obrero que se enfrentó con ferroviarios en Avellaneda y Barracas. «Yo no dije en ningún momento esas cosas, ni pienso eso. No tengo por qué decir semejante cosa», señaló Aníbal Fernández cuando le preguntaron por la inducción de voceros del oficialismo (como el programa de Canal 7 «6,7,8» que programa en su oficina) sobre alguna implicación en los hechos.

«Me cuesta creer que alguien salga de su casa con un arma para herir a otra. A veces estas cosas son fruto de -como se dice vulgarmente- la manija de alguno», añadió.

Al ser consultado sobre la conducta de la Policía Fernández aclaró que la Policía Federal «no estaba ahí», en el lugar del segundo enfrentamiento, en Barracas, donde se producen los heridos de bala. «El peor enfrentamiento se produce en la estación Avellaneda, que logra ser detenido por la Policía Federal. A partir de eso, los grupos se separan: unos se van por Mitre o Pavón y los otros por las vías cruzando hacia Capital», explicó.

Fernández indicó que «cuando se separan los grupos, no hay enfrentamiento» y que luego los incidentes se producen en la zona que está entre el Riachuelo, el Puente Bosch y la nueva estación Hipólito Yrigoyen, «donde no hay posibilidad de acceder los móviles de ninguna manera».

«En 7 años no hemos reprimido a nadie, no hemos lastimado a nadie y no tenemos muertos que lamentar», sostuvo el jefe de Gabinete.

Por otra parte, Fernández lanzó duras críticas hacia el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quien lo había responsabilizado por no haber intervenido e impedido el enfrentamiento entre sindicalistas, que terminó con la muerte de Mariano Ferreyra.

«Esta Argentina es generosa. Un jefe de Gobierno procesado por escuchas ilegales no debería estar ni siquiera en el Gobierno», disparó y agregó: «Sin embargo, sigue en el Gobierno como si no hubiera pasado nada y se da el lujo de imputar a un funcionario con un dedo acusador como si fuera el más impoluto de los gobernantes».

Sobre la pesquisa de los hechos dijo que «no se puede ser contemplativo. Hay que ir a fondo. Estamos investigando con nuestros profesionales de la mejor manera. Hay que encontrar los responsables materiales por un lado, y a los intelectuales, sindicales o políticos si los hubiera, y sancionarlos con toda dureza». Por su parte, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, expresó su repudio a «todo acto de violencia», y adjudicó «a la mafia asesina y la locura organizada» el crimen del militante del Partido Obrero.

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