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Griesa intenta cerrar cerco: ¿podrá?
Muy entusiasmado, me dijo que los Tenedores de Bonos Reestructurados no son parte del juicio. En consecuencia no tienen restricción en ejercer sus derechos emanados del texto del propio bond. No están alcanzados por la sentencia de Griesa, y dicha decisión por no ser parte puede ser objetada por los holdouts, por lo que pueden decidir y actuar en consecuencia.
Los tenedores, si cumplen las mayorías necesarias, pueden decidir tiempo, forma, método y lugar de las facultades del nuevo Trustee. Los Tenedores de Bonos Reestructurados pueden nombrar un banco internacional como Trustee fuera de US sin violar la sentencia. Se elimina el riesgo local y se preservan los bonos originales. La Argentina por mandato de los bonistas podrá hacer también los pagos sin violar la sentencia.
El analista, cada vez más entusiasmado, siguió con su explicación. La decisión de los Tenedores requiere por supuesto el waiver de ciertas cláusulas (i.e. lugar del Corporate Trust Office del Trustee y del agente de pago). En este caso dice, se requiere una mayoría especial del 66,7% con un quórum del 50% de cada serie en una reunión de tenedores. Pero el 50,1% puede llamar a convocatoria. Se puede votar por proxy y aún más se puede evitar la convocatoria si el 66,7% de los tenedores toma decisión firme por escrito. Hay 30 días de anticipación para el llamado a asamblea pero también se puede renunciar. Ya sé que te estoy abrumando con los números, me dijo. Pero es sencillo:
1. El proceso es controlado exclusivamente por los tenedores de los bonos.
2. Una vez nombrado el nuevo Trustee, el Gobierno pagara a la cuenta que se le indique fuera de US.
3. El curso de la transferencia más seguro sería a través de la cuenta del Banco Central en el Bank for International Settlements (Banco de Pagos Internacionales) con sede en Basilea.
4. Los agentes de pago pagarán a los tenedores a través de Euroclear o Clearstream. Se elimina así al DTC.
5. Los pagos se harán en euros para que no pasen por el US Clearing system, pero cambiados a dólares cuando se acrediten a las cuentas de los tenedores. La idea en teoría parecía posible. Pero como abogado me gusta buscar soluciones prácticas.Entonces lo mire fijo y le pregunte: pero...¿ lo ves factible? ¿vos estás dispuesto a liderar el grupo de bonistas?
Miró su reloj, tomó un sorbo de café y me respondió: faltan sólo tres meses para que venza la RUFO.


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