Solo, en la cabina, Lubitz accionó el botón que ordenaba la pérdida de altitud de la aeronave. El comandante volvió a la cabina, pero encontró la puerta cerrada. Llamó pero no recibió respuesta. Siguió golpeando e intentó derribarla sin tener éxito por ser blindada. Lubitz se había atrincherado dentro, mudo. La opción de que hubiese sufrido un desmayo fue descartada. "En la grabación se oye cómo respira de manera normal", dijo Robin. Una respiración que se escuchará hasta el final, junto a los gritos de los pasajeros, a pocos instantes del choque. Según el fiscal, los pasajeros sólo se dieron cuenta de lo que ocurría en el último momento. "La muerte fue instantánea, el avión literalmente explotó al chocar contra la montaña", explicó.
| Agencia ANSA |


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