12 de junio 2014 - 00:12

Grupo antibuitre intuye demora en la decisión

Julián Domínguez
Julián Domínguez
La delegación de diputados y senadores que viajó a Washington encabezada por Julián Domínguez para reforzar la posición argentina frente al tratamiento hoy en la Corte Suprema de ese país de la apelación presentada por la Argentina en el juicio iniciado por el fondo NML Capital, cerró ayer sus presentaciones con reuniones en el Capitolio. Allí acordaron que un grupo de demócratas viaje a la Argentina. Los legisladores argentinos se dieron cuenta claramente de que las costumbres estadounidenses son bien distintas de las locales, sobre todo en materia judicial, al no recibir de los demócratas ni de los republicanos ninguna opinión oficial sobre qué camino podría tomar hoy la Corte Suprema. Sin embargo, en conversaciones en privado, muchos quedaron convencidos de que habrá algún mecanismo de dilación de una decisión como, por ejemplo, pedir opinión al procurador general.

Fue el tercer día de la agenda en los Estados Unidos: hubo un encuentro con el representante demócrata de Carolina del Sur, James Clyburn. Fue él quien propuso continuar con un acuerdo parlamentario de seguimiento de las acciones en torno a la deuda soberana.

Allí los argentinos le dijeron:"La Argentina jamás ha repudiado su deuda y está comprometida a dar igual tratamiento a todos sus bonistas, incluyendo a quienes litigan contra ella".

Tanto Domínguez como el resto de la delegación intentaron explicar que las sentencias de tribunales inferiores dan prioridad, en forma inequitativa, a los intereses de un grupo de litigantes privados, tenedores de una pequeña fracción del total de la deuda argentina, por sobre los intereses de la mayoría de los bonistas que aceptaron el canje.

Los diputados y senadores, además, participaron de una presentación en la Embajada de la Argentina a cargo de Barry Herman, investigador mayor de la New School; y Eric LeCompte, director ejecutivo de la Red Jubileo, una agrupación de 75 organizaciones que trabajan contra las acciones de los fondos buitre del mundo.

La Red Jubileo fue la que motorizó la firma por parte de 106 parlamentarios británicos, que Cristina de Kirchner agradeció en el acto donde dejó inaugurado el nuevo Museo de las Malvinas, de una declaración donde se expresa que "los fondos buitre están tratando de presionar a la Argentina a incumplir con los pagos de la deuda externa a través de un juicio en Nueva York". De allí partieron a reunirse con autoridades del BID.