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"Hay gran cinismo de Europa en FMI"
Claudio Loser
C.L. China porque quiere verse verse jugando con los países desarrollados, con esto de que es la segunda economía mundial.
P.: ¿El titular del Banco Central mexicano, Agustín Carstens, cuenta con chances reales?
C.L.: Yo lo conozco personalmente desde hace más de 15 años porque él era encargado de negociación del banco de México durante la crisis del «tequila». Es sin duda el mejor candidato. Cumple requisitos personales profesionales. Tiene la experiencia necesaria para enfrentar una crisis. Trevor Manuel de Sudáfrica también puede ser, pero no conoce la institución de la misma manera. Hay que combatir la politización de los directores gerentes que se vio en el último tiempo con Rodrigo de Rato y Strauss-Kahn.
P.: De tomar la posta un latinoamericano, ¿puede mejorar la relación de la Argentina con el FMI?
C.L.: Si hubiera un latinoamericano sería más duro con respecto a la Argentina, porque le diría «yo conozco como operamos en la región». Hay un desprestigio muy grande del país y yo no creo que la opinión sobre la Argentina vaya a cambiar mucho, porque haya un nuevo director gerente.
P.: Teniendo en cuenta la situación europea, parece que no pudo ser más inoportuna la salida de Strauss-Kahn...
C.L.: Es un momento terrible para que el Fondo y en general el mundo financiero internacional tenga que preocuparse por este tema. Sin duda su salida dejó cicatrices, pero ya pasó. No hay problemas de funcionamiento, pero es una distracción mayor a la preocupación que hoy debería estar centrada en la estabilidad de los países europeos. Hay temás más graves como la estabilidad del euro y la reestructuración de la deuda griega, que es una posibilidad real. Los griegos tienen deuda del 160% del PBI, no tienen capacidad de pago y los alemanes no quieren financiarla.
P.: ¿Con qué institución se va a encontrar el nuevo titular del Fondo?
C.L.: Se va a encontrar con un Fondo mucho más fuerte. Hace 5 años el FMI estaba un poco perdido. Lo que pasa es que funciona cuando hay crisis. Es anticíclico. En los buenos momentos nadie le da la hora. Como en los últimos 4 años hubo crisis, De Rato y Strauss-Kahn venían metidos en temas importantes. Hoy esta institución, con sus imperfecciones, está en el centro del manejo de la crisis.
Entrevista de Ignacio Ros


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