26 de mayo 2011 - 00:33

"Hay gran cinismo de Europa en FMI"

Claudio Loser
Claudio Loser
«El argumento de que como la crisis es europea, el titular del FMI debe ser europeo es de un grado de cinismo enorme, porque cuando la crisis era en Latinoamérica ellos también se hicieron cargo porque supuestamente sabían más», señaló Claudio Loser. El exdirector para el Departamento del Hemisferio Occidental del FMI analizó los posibles candidatos para suceder a Dominique Strauss-Kahn: el favoritismo de la ministra de Economía francesa, Christine Lagarde, y las chances del presidente del Banco Central mexicano, Agustín Carstens. El economista argentino indicó que existe una tradición histórica de nombrar un director gerente europeo y que el presidente norteamericano Barack Obama parece estar de acuerdo con esta idea. Por otra parte, Loser explicó que la designación de un latinoamericano en el cargo no mejorará la relación de la Argentina con la institución. «Creo que sería más duro», opinó.

Periodista: ¿Cómo afectó el escándalo «Strauss-Kahn» a la institución?

Claudio Loser: Todo el incidente de Strauss-Kahn ha sido un drama, seguramente un caso delictivo y está en la Justicia como corresponde, pero le pegó muy fuerte al Fondo Monetario, debido a que el FMI y la UE están ocupados enfrentando las crisis de Grecia y los países periféricos. Son sucesos que recuerdan a la crisis de 2001 en la Argentina. Por esa razón es muy importante encontrar ya un líder que sea capaz.

P.: Parece que en la carrera por la sucesión la ministra de Economía francesa, Christine Lagarde, picó en punta....

C.L.: Los europeos tienen las de ganar porque la señora entiende del negocio, pero no mejor que Agustín Carstens. Además, es mujer, lo cual le da ventaja dada la salida del director gerente actual. El otro punto es que otro de los actores importantes que cuenta con votos suficientes como para mover la balanza es Estados Unidos y no creo que Obama quiera innovar ahora, sobre todo porque está de gira en Europa bajo mucha presión. Habrá que ver si los emergentes se unen para llevar un candidato común con fuerza.

P.: Pero China parece que ya optó por Lagarde...

C.L. China porque quiere verse verse jugando con los países desarrollados, con esto de que es la segunda economía mundial.

P.: ¿El titular del Banco Central mexicano, Agustín Carstens, cuenta con chances reales?

C.L.: Yo lo conozco personalmente desde hace más de 15 años porque él era encargado de negociación del banco de México durante la crisis del «tequila». Es sin duda el mejor candidato. Cumple requisitos personales profesionales. Tiene la experiencia necesaria para enfrentar una crisis. Trevor Manuel de Sudáfrica también puede ser, pero no conoce la institución de la misma manera. Hay que combatir la politización de los directores gerentes que se vio en el último tiempo con Rodrigo de Rato y Strauss-Kahn.

P.: De tomar la posta un latinoamericano, ¿puede mejorar la relación de la Argentina con el FMI?

C.L.: Si hubiera un latinoamericano sería más duro con respecto a la Argentina, porque le diría «yo conozco como operamos en la región». Hay un desprestigio muy grande del país y yo no creo que la opinión sobre la Argentina vaya a cambiar mucho, porque haya un nuevo director gerente.

P.: Teniendo en cuenta la situación europea, parece que no pudo ser más inoportuna la salida de Strauss-Kahn...

C.L.: Es un momento terrible para que el Fondo y en general el mundo financiero internacional tenga que preocuparse por este tema. Sin duda su salida dejó cicatrices, pero ya pasó. No hay problemas de funcionamiento, pero es una distracción mayor a la preocupación que hoy debería estar centrada en la estabilidad de los países europeos. Hay temás más graves como la estabilidad del euro y la reestructuración de la deuda griega, que es una posibilidad real. Los griegos tienen deuda del 160% del PBI, no tienen capacidad de pago y los alemanes no quieren financiarla.

P.: ¿Con qué institución se va a encontrar el nuevo titular del Fondo?

C.L.: Se va a encontrar con un Fondo mucho más fuerte. Hace 5 años el FMI estaba un poco perdido. Lo que pasa es que funciona cuando hay crisis. Es anticíclico. En los buenos momentos nadie le da la hora. Como en los últimos 4 años hubo crisis, De Rato y Strauss-Kahn venían metidos en temas importantes. Hoy esta institución, con sus imperfecciones, está en el centro del manejo de la crisis.

Entrevista de Ignacio Ros

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