4 de marzo 2010 - 00:00

Hollywood, como siempre, no entiende de picaresca

Pese a sus buenos actores, «Sólo para parejas» es una floja comedia, que casi carece de gags y cuyo mayor mérito son sus paisajes tropicales bien fotografiados.
Pese a sus buenos actores, «Sólo para parejas» es una floja comedia, que casi carece de gags y cuyo mayor mérito son sus paisajes tropicales bien fotografiados.
 Si hay algo que no le sale bien al cine hollywoodense es la picaresca, lo que se nota especialmente en esta floja comedia con buenos actores pero que casi carece de gags, por no hablar de gracia.

La historia es la de un grupo de parejas amigas que, por una cuestión de costos, aceptan acompañar a un matrimonio al borde del divorcio a un resort tropical especializado en arreglar problemas conyugales. El trato es que los cuasi divorciados se compenetrarán en recuperar la pasión dormida con las técnicas y cursos locales, mientras que los demás harán deportes acuáticos, tomarán sol, tragos, etcétera. Lamentablemente, no bien llegan al resort Edén, se dan cuenta de que todos están obligados por igual a asistir a los cursos para mantener la pasión, con clases de técnicas amatorias y todo.

Lo más divertido de la película es el gurú de la pasión conyugal, Jean Reno, aunque, de todos modos, este actor generalmente vinculado a papeles más dramáticos en films policiales, demuestra cierta tendencia a la sobreactuación cuando aparece como comediante. Pero ante lo anodino del guión, su presencia ayuda a mitigar el aburrimiento, ya que los protagonistas, Vince Vaughn y Jon Favreau -también guionista- nunca dan con el tono adecuado. Hace tiempo, juntos habían protagonizado una exitosa comedia de solteros, «Swingers», pero «Sólo para parejas» está a años luz de toda eficacia cómica, y si algo se rescata es la buena factura técnica para filmar paisajes tropicales y los cuerpos ligeros de ropas de la chicas que se ven de lejos en el resort de al lado, donde sólo hay gente suelta y están prohibidas las parejas.

D.C.

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