15 de diciembre 2009 - 00:00

Hubo apoyo y advertencias a medida

Carlos Wagner
Carlos Wagner
Economistas y empresarios opinaron ayer que como señal de voluntad de pago, la creación del Fondo del Bicentenario es positiva. Sin embargo, coinciden que sería negativo que efectivamente se usaran las reservas como cuando en 2006 se pagó la deuda con el FMI. Aún así, creen que no hay ningún riesgo de una eventual corrida bancaria.



Luis Ribaya

(MAE y Banco Galicia)

El Gobierno no está haciendo nada distinto en relación con lo que hicieron los bancos en el último año y medio, es decir, utilizar recursos propios para recomprar deuda a niveles favorables. Si se aprovecha el exceso de liquidez para recomprar títulos por debajo de su valor es todo ganancia. Y no hay riesgo alguno de corrida cambiaria, porque actualmente el ratio de las reservas representa 162% de la base monetaria. Además, me parece positivo que el DNU señale específicamente que los fondos se aplicarán al pago de la deuda en dólares y no a hacer frente al gasto corriente. Este anuncio también ayudará para que el canje a bonistas sea exitoso y el Gobierno recupere acceso al mercado voluntario de financiamiento. Todo esto debería complementarse, además, con un rápido acercamiento para arreglar la deuda con el Club de París.



Miguel Kiguel

(Econviews)

Es una buena noticia el intento de mostrar voluntad de pago y eso equilibra la parte negativa que es la preocupación por si realmente se van a usar las reservas. Sorprendió un poco porque las necesidades de financimiento para el año próximo no son tan preocupantes. Entiendo que Amado Boudou intenta dar señales positivas como la mejora de los números del INDEC o la propuesta con los holdouts, y el Fondo del Bicentenario está en línea. Pero las reservas son un recurso en última instancia y no se hubiera necesitado hacer este anuncio para usarlas. En parte también, debilitan al Banco Central, que difunde como un logro la acumulación de reservas y ahora el Tesoro las va a tomar como propias.



Carlos Wagner

(Cámara de la Construcción)

Considero que la anunciada hoy es una buena medida, ya que brinda certidumbre para los pagos que deben hacerse el año próximo. La decisión de respaldar las obligaciones con el Fondo del Bicentenario reducirá el riesgo-país y junto con la reapertura del canje de deuda dan señales positivas que posibilitarían en el futuro, mejorar el acceso al crédito externo del sector privado.



Jorge Ávila

(UCEMA)

Es una decisión muy riesgosa porque las reservas tienen una función y no es ésa. El mercado siempre calcula el dólar de conversión como el cociente entre la base monetaria y las reservas. Si bajan las reservas el dólar de conversión sube, aumenta el dólar futuro, hay expectativas de devaluación y aumenta la tasa de interés. Finalmente, se paga deuda con impuesto inflacionario. Es un tema delicado. Habrá que conocer los detalles de la medida, pero en principio demuestra que las necesidades de financiamiento son muy importantes para el año próximo y se usarán reservas porque no se quiere frenar el gasto público, y el acceso al crédito externo es más complicado de lo que se imaginaba.



María Castiglioni

(CyT & Asesores Económicos)

Aún no se han conocido los detalles de la medida, pero en principio parece ser algo parecido a cuando se realizó el pago al FMI, donde se creó el concepto de libre disponibilidad de las reservas. Para los mercados no es malo, especialmente en el corto plazo. De hecho están reaccionando bien. El problema es que otra vez se usan reservas internacionales. Esto sincera también que el esfuerzo fiscal no va a ser tan fuerte el año próximo. Lo ideal sería no utilizar el Fondo. Si se usa como una señal, es buena y permitiría bajar las tasas de interés. Pero si se llegan a usar las reservas, no sería una buena señal.

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