Rebekah Brooks, exdirectora ejecutiva del conglomerado News International, y Andy Coulson, exeditor del medio y antiguo jefe de comunicaciones de Downing Street hasta su renuncia en 2011, enfrentan cargos por conspirar con otros para pinchar teléfonos celulares privados.
Brooks y Coulson, ambos de 45 años, se presentaron, junto a otros seis acusados, en la sala 12 del tribunal penal londinense de Old Bailey, que estaba abarrotado por docenas de abogados y al menos cincuenta periodistas repartidos en dos dependencias.
Durante la sesión de ayer, el tribunal se dedicó a seleccionar al jurado que asistirá a un proceso que, según indicó el juez, puede durar meses.
Brooks, que fue consejera delegada de News International -antigua filial británica del imperio de Rupert Murdoch, ahora News UK- se sentó junto a su esposo, Charlie Brooks, también imputado, mientras que el resto de los procesados se situó a su derecha.
Se espera que hoy empiecen los alegatos de la fiscalía, entre restricciones impuestas a la prensa e incluso a los parlamentarios británicos, a quienes se ha pedido que se abstengan de hacer comentarios sobre el caso para evitar interferencias.
Este juicio suscita un gran interés en el Reino Unido, sobre todo en círculos políticos y mediáticos, porque por primera vez se revisa ante los tribunales la cultura informativa de los llamados tabloides o periódicos sensacionalistas, los más vendidos del país y de gran influencia.
Además, el proceso puede salpicar al Gobierno británico, ya que tanto Brooks como Coulson son amigos personales del primer ministro, David Cameron, de quien el segundo fue jefe de prensa, y al magnate estadounidense Rupert Murdoch, propietario del ya desaparecido News of the World, The Sun y The Times en el Reino Unido.
Además de Coulson y del matrimonio Brooks, están acusados el exjefe de noticias del News of the World Ian Edmonson, de 44 años; el antiguo director gerente Stuart Kuttner, de 73, y Cheryl Carter, exayudante personal de Rebekah Brooks, de 49 años.
También fueron procesados el exjefe de seguridad de News International Mark Hanna y el antiguo corresponsal de realeza Clive Goodman, de 56 años, quien ya fue condenado por las escuchas cuando el caso salió a la luz pública en 2006.
Brooks y Coulson afrontan cargos de interceptación de comunicaciones -concretamente, acceder ilegalmente a buzones de voz de los celulares- entre 2000 y 2006 con Edmonson y Kuttner, así como de posibles sobornos a cargos públicos, de lo que también está acusado Goodman.
Asimismo, Rebekah Brooks está acusada de obstrucción a la Justicia en 2011 (cuando estalló el caso) con Carter, por haber intentado eliminar archivos de News of the World, y con su esposo y Hanna por intentar ocultar a la Policía documentos y computadoras relevantes al caso. Los ocho imputados, que están en libertad bajo fianza, niegan los cargos.
Tras investigaciones aisladas, el caso de las escuchas explotó en 2011, cuando se descubrió que News of the World -hermano dominical de The Sun- había pinchado de forma sistemática el teléfono de famosos y gente corriente, incluso víctimas de asesinatos, para obtener exclusivas.
La detención de varios empleados del rotativo llevó a que su propietario, Rupert Murdoch, lo clausurara el 10 de julio de 2011, mientras la Policía investigaba los pinchazos y pagos ilícitos a cargos públicos.
El caso de las escuchas llevó a una revisión de las prácticas periodísticas en el Reino Unido por el juez Brian Leveson, quien recomendó introducir un estatuto para la autorregulación del sector.
| Agencias EFE y ANSA, y Ámbito Financiero |


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