23 de junio 2011 - 00:00

Inesperado rebrote de violencia en Irlanda

Unionistas probritánicos armaron piquetes y chocaron con la Policía ayer a la madrugada, en el este de Belfast.
Unionistas probritánicos armaron piquetes y chocaron con la Policía ayer a la madrugada, en el este de Belfast.
Belfast - Inesperadamente, la violencia entre católicos y protestantes reapareció en Irlanda del Norte, enclave dominado por el Reino Unido, donde desde hace dos noches se registran los peores incidentes de los últimos diez años. La escalada derivó en la madrugada de ayer en una balacera registrada en la capital, Belfast, en la que resultó herido en una pierna un reportero gráfico británico, que se sumó a dos tiroteados en la víspera.

Unas cuatrocientas personas de ambos bandos se congregaron a última hora del martes en una zona históricamente sensible del este de la capital norirlandesa y lanzaron bombas incendiarias, ladrillos y otros proyectiles, mientras la Policía trataba de dispersarlas con camiones hidrantes y balas de goma.

Se registraron varios disparos, según testigos y la Policía, uno de los cuales hirió a un fotógrafo de la agencia británica Press Association (PA), que tuvo que ser hospitalizado y cuya condición ayer era estable.

«Éramos unos veinte periodistas y fotógrafos. Se tiraban piedras, algunas bombas incendiarias, y vi aparecer una mano por encima de una pared de tres metros de alto y luego una pistola. Escuché cuatro o cinco tiros. Me di vuelta y vi a alguien de PA que decía: Me dispararon. Podía ver una mancha de sangre en su pierna», explicó un fotógrafo de la agencia AFP que cubría los enfrentamientos.

Los disparos procedían de Short Strand, un enclave católico separado por un muro del resto de la zona mayoritariamente protestante.

Una mujer de 20 años fue detenida ayer por posesión de armas, anunció un vocero de la Policía irlandesa.

Otras dos personas habían resultado heridas de bala en los incidentes registrados el lunes en la primera noche de violencia, que según las autoridades comenzó cuando grupos de enmascarados atacaron las viviendas de Short Strand.

La Policía acusó a extremistas del grupo paramilitar unionista (protestante y probritánico) Fuerza Voluntaria del Ulster (UVF) de haber desencadenado los disturbios.

«La UVF en el este de Belfast comenzó todo esto y no parece que haya alguien dispuesto a ponerle fin. Sus manos se ven en todo esto, ya sea dirigiéndolo o por omisión o comisión», declaró el subjefe de la Policía, Alistair Finlay.

La UVF renunció oficialmente a lucha armada en el marco de los Acuerdos de Paz de Viernes Santo que en 1998 pusieron fin a treinta años de violencia (con un saldo de 3.500 muertos) entre protestantes unionistas y católicos republicanos en Irlanda del Norte, la parte de la isla de Irlanda que sigue bajo dominio británico.

El jefe del Gobierno autónomo de coalición, el protestante Peter Robinson, líder del Partido Unionista Democrático (DUP) y su número dos, el católico Martin McGuinness, del Sinn Fein (exbrazo político del IRA), condenaron la violencia.

Agencias AFP, EFE y DPA, y Ámbito Financiero

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