10 de octubre 2013 - 00:00

Insólito desaire republicano a Obama a días de la fecha límite

El líder republicano de la Cámara de Representantes, John Boehner, limitó la concurrencia de legisladores de su partido a la reunión con el presidente Barack Obama, sumando tensión a la crisis por la falta de acuerdo.
El líder republicano de la Cámara de Representantes, John Boehner, limitó la concurrencia de legisladores de su partido a la reunión con el presidente Barack Obama, sumando tensión a la crisis por la falta de acuerdo.
Washington - El presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, rechazó ayer una invitación del mandatario estadounidense, Barack Obama, para reunirse en la Casa Blanca con la totalidad de legisladores opositores para debatir el fin del bloqueo en el Congreso al presupuesto y el techo de la deuda, y en su lugar enviará a un pequeño grupo de negociadores.

El encuentro que Obama tiene previsto con republicanos y demócratas del Senado y la Cámara de Representantes es un tímido signo de movimiento hacia la negociación, por primera vez desde el comienzo de la crisis. Los grupos serán recibidos por separado en la Casa Blanca y el primer encuentro tuvo lugar ayer por la tarde con los 200 representantes demócratas.

Un portavoz del presidente republicano de la Cámara de Representantes, John Boehner, dijo que sólo 18 "negociadores" visitarán el edificio hoy. "Un encuentro sólo vale la pena si está destinado a encontrar una solución", dijo Brendan Buck.

El líder opositor limitó la cita a altos mandos del partido y jefes de comisiones importantes, reduciendo la exposición de Obama tanto a legisladores que podrían disentir de la estrategia republicana de línea dura como a los integrantes del conservador Tea Party que la inspiraron al demandar que la reforma de salud, conocida como Obamacare, fuera retrasada o bloqueada a cambio de aprobar el financiamiento para las operaciones del Gobierno y elevar el endeudamiento.

La Casa Blanca reaccionó vivamente. Obama "está decepcionado por el hecho de que Boehner impide a los 232 miembros de su grupo venir a la Casa Blanca. El presidente pensaba que era importante discutir directamente" con ellos, afirmó su portavoz, Jay Carney.

No obstante, el vocero aseguró que la administración demócrata está convencida de que llegará a un acuerdo. "Al final los republicanos harán lo correcto y el presidente no está dispuestos a pagar ningún rescate", señaló.

Unos 900.000 funcionarios públicos federales se encuentran de vacaciones sin goce de sueldo desde el 1 de octubre porque el Congreso -dividido en una Cámara de Representantes dominada por republicanos y un Senado de mayoría demócrata- no aprobó un presupuesto para el año fiscal 2013-2014, que comenzó el pasado 1 de octubre.

En este contexto, ayer se informó que las familias de militares muertos en combate no recibirían más indemnizaciones y deberían pagar ellos mismos los funerales. Luego, el Pentágono anunció que una fundación privada adelantaría los fondos necesarios.

A esta crisis sin precedentes desde 1996 se suma la amenaza más grave de un cese de pagos de Estados Unidos, que genera una creciente inquietud entre los mercados bursátiles mundiales y los gobiernos extranjeros. Pasada la fecha límite del 17 de octubre sin que el Congreso apruebe un aumento del techo de la deuda, actualmente de 16,7 billones de dólares y ya superado en mayo, el país no podrá emitir deuda ni devolver dinero a algunos acreedores.

Funcionarios de la Reserva Federal y el Tesoro estadounidense, preocupados por la posibilidad de un catastrófico cese de pagos, comenzaron a elaborar planes para mitigar las consecuencias económicas en caso de que no haya acuerdo, afirmó una fuente familiarizada con los planes. Los detalles aún no están claros, pero un área de especial atención es el mercado clave de financiamiento bancario, conocido como mercado de acuerdos de recompra, donde los bancos usan papeles del Tesoro como garantías para préstamos con otros bancos y grandes fondos.

Agencias AFP, ANSA y Reuters

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