30 de diciembre 2016 - 00:00

Insólito: la Policía de Río pidió suspender el festejo de Año Nuevo

Dijo que la escasez de recursos le impediría hacer frente a disturbios a gran escala, escenario que considera probable. El alcalde rechazó la sugerencia.

MARAVILLOSA, PERO EN PROBLEMAS. El esfuerzo financiero de los Juegos Olímpicos, combinado con la  larga recesión nacional, llevaron a Río de Janeiro a una situación de colapso. La seguridad también se resintió.
MARAVILLOSA, PERO EN PROBLEMAS. El esfuerzo financiero de los Juegos Olímpicos, combinado con la larga recesión nacional, llevaron a Río de Janeiro a una situación de colapso. La seguridad también se resintió.
Río de Janeiro - En medio de una grave ola de violencia delictiva, el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, debió salir ayer a confirmar la realización de la tradicional fiesta de Año Nuevo, el "Réveillon", en reacción a pedidos de la propia policía local de suspenderla.

"Claro que vamos a tener Réveillon. Será una fiesta linda en Copacabana", aseguró Paes sobre el festejo que cada año reúne a más de dos millones de personas en esa playa.

El alcalde habló con la prensa al inaugurar una plazoleta con la leyenda "Río Te Amo" y allí descartó la posibilidad de suspender el festejo, como había recomendado la policía local, temerosa de que su falta de recursos le impidiera reaccionar a posibles hechos de violencia.

En un comunicado, la Policía Militar del estado de Río de Janeiro había aconsejado durante la mañana suspender los festejos de Año Nuevo. "Ante la posibilidad de que ocurran manifestaciones, que por la cantidad de gente involucrada podría tomar proporciones violentas, se recomienda cancelar los shows musicales y de pirotecnia", señaló la Asociación de la PM.

Los policías recordaron los violentos actos de las últimas semanas encabezados por empleados públicos de Río por la suspensión del pago de los salarios, que incluyeron enfrentamientos entre la Tropa de Choque y miembros de los diversos sindicatos policiales.

Señalaron además que la fiesta de Año Nuevo supone "un gasto público de cinco millones de reales (3,6 millones de dólares) en momentos de falta de recursos".

Sin embargo, los palcos para el show ya comenzaron a ser instalados en la playa de Copacabana, donde se lanzarán toneladas de fuegos artificiales.

Esta semana se registraron varios asaltos en oleada, los "arrastões" de jóvenes que irrumpen en las playas donde asaltan a los bañistas y luego se repliegan a gran velocidad.

Río de Janeiro se declaró en "estado de calamidad económica" y solicitó socorro financiero al presidente Michel Temer, que ayer anunció restricciones al apoyo que había prometido.

Así, el pedido de suspensión del "Réveillon" fue divulgado luego de que la Policía Civil anunciara una "huelga de brazos caídos" y comunicara que trabajaría a velocidad de "tortuga" entre el 31 de diciembre y el 1 de enero.

La violencia en las 700 favelas cariocas se agravó en los últimos meses debido al cada vez más osado accionar de los narcotraficantes que recuperaron el dominio de gran parte de esas barriadas.

En esas barriadas violentas es cada vez menor la presencia de la Policía Militar, la que se encuentra "desmoralizada" y con salarios muy bajos, según reconoció el otrora poderoso secretario de Seguridad Mariano Beltrame.

Beltrame creó hace casi una década las Unidades de Pacificación Policial, instaladas en esas favelas para combatir al narcotráfico y restablecer la presencia del Estado. Pero debido a la profunda crisis económica de Río, esas unidades han perdido recursos y están cediendo territorio a los "ejércitos" de los narcos.

En ese contexto difícil, se informó ayer la desaparición del embajador de Grecia, Kyriakos Amiridis.

Las autoridades no quisieron revelar donde fue visto por última vez el diplomático de 59 años, pero trascendió que se encontraba en Nova Iguazú, en la periferia de la Ciudad Maravillosa.

Todo tipo de especulaciones fueron manejadas por la prensa, incluso que Amiridis haya ingresado equivocadamente con su auto en una favela.

Agencias ANSA y Télam, y Ámbito Financiero