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Insólito: nadie sabe quién pagaba los viajes de Jaime
Ricardo Jaime
En el caso de Molina, el ex funcionario fue citado a raíz de la firma de un pasaje de «cortesía» con destino a Brasil que habría utilizado el ex secretario de Transporte de Cristina y Néstor Kirchner. El entonces responsable de Asuntos Públicos de AA aseguró no tener ninguna vinculación con la gestión de ese viaje. Admitió, sin embargo, que cuando era directivo de Aerolíneas Argentinas dejaba órdenes en blanco y que «alguien» podría haberlas utilizado para gestionar este tipo de vuelos.
Imprecisiones
Por su parte, Colunga destacó que los dos vuelos de cortesía que realizó Macair Jet que forman parte de la pesquisa de Bonadío no habían sido pagados por la empresa de taxis aéreos. No precisó en cambio si estos viajes habían sido financiados por el cliente que los encargó -una compañía del grupo Cirigliano- o por los pasajeros de esos vuelos.
Colunga también declaró a mediados del año pasado en la causa a cargo del juez Norberto Oyarbide en la que se investiga la compra del avión Lear Jet 31 A, valuado en unos u$s 4 millones que se le atribuye a Jaime. Si bien estos dos casos, por el momento, no presentan ninguna relación directa, sí presentan los mismos protagonistas. En esa oportunidad, Colunga señaló que Manuel Vázquez, ex asesor y amigo cercano del ex secretario de Transporte, lo había contactado supuestamente para ofrecerle la explotación comercial del avión. Según el director de MacAir Jet, la negociación nunca se llegó a concretar porque los trámites de nacionalización de la aeronave se complicaron. La compra del avión habría sido gestionada por Julián Vázquez, hijo de Manuel, a través de la empresa Pegasus S.A. Ambos fueron indagados por Bonadío hace dos semanas en la investigación por supuestas dádivas.
La pesquisa de Bonadío se basa en una denuncia presentada a principios del año pasado por el entonces titular de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, Manuel Garrido, quien acusó a Ricardo Jaime y otros funcionarios de su cartera, así como a titulares de varias empresas áreas por presunta aceptación y ofrecimientos de dádivas, respectivamente. La causa se centra en 12 viajes realizados entre 2006 y 2008 -la mayoría con destino a Brasil- que el ex secretario de Transporte habría realizado junto a otras personas, con supuestos objetivos recreativos, y que habrían sido financiados por compañías aéreas que la cartera tenía que controlar. Según el Código Penal Procesal, el delito por supuestas dádivas prevé una pena de hasta dos años e inhabilitación para ejercer cargos públicos de uno a seis años para funcionarios públicos. Y de un mes a un año de cárcel para quien ofrezca la dádiva.
Por esta causa ya fueron indagados Jaime y el actual secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, quien entonces era su segundo en la cartera, además de otras 10 personas. Hoy deberá presentarse ante el juez Ricardo Rodríguez, de la empresa American Jet.

