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Intentan acelerar juicios complejos
Ricardo Lorenzetti
Al plenario fue invitado el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, quien avaló las medidas como un punto de partida en el mejoramiento de los procesos judiciales y aseguró que «hay que debatir seriamente cómo deben llevarse adelante los juicio complejos» dentro de un marco de transformación que llega a incluir reformas legislativas.
Las pautas aprobadas ayer fueron analizadas por el máximo tribunal penal del país durante todo el verano. Son seis reglas prácticas que apuntan a acelerar las causas complejas dentro de lo indicado por el Código Penal Procesal actual y que se dirigen a distintos aspectos del proceso como el respeto por los plazos procesales, los criterios para citar a juicio y la producción de pruebas, la organización de audiencias, el tratamiento de los testigos, y directivas para acortar los alegatos finales.
Objetivo
En este sentido, todos estos puntos buscan acelerar los tiempos en los juicios que involucran a numerosos querellantes, víctimas, acusados y testigos, así como múltiples delitos. Un caso conocido, por ejemplo, es el de la megacausa ESMA, en el que la magnitud del caso implicó que, sólo la lectura de las acusaciones, llevara seis meses.
La última regla de la acordada apunta precisamente a evitar estos tiempos: en ella se precisa que los jueces podrán autorizar a las partes a remitirse a tramos del requerimiento de elevación a juicio o a documentos, sin necesidad de leerlos íntegramente. Además, se plantea la necesidad de fijar la duración de los alegatos y de las últimas palabras «a fin de que no se conviertan en nuevos alegatos».
Este criterio de economía procesal también se usa, por ejemplo, para los testigos. La quinta regla de la acordada establece que éstos no deberán comparecer obligatoriamente en nuevas causas para relatar los mismos hechos, ya que su presencia física puede ser reemplazada «por registro fílmico o grabado, y las actas correspondientes a testimonios producidos» en los anteriores juicios. Este aspecto es especialmente importante en el caso de víctimas testigos, debido a que esta pauta pretende «evitar su innecesaria y reiterada exposición y revictimización» así como privilegiar «el resguardo de su seguridad personal».
Alcance
Si bien tanto el presidente de la Corte Suprema como las repercusiones que estas reglas tuvieron en distintos medios se centran en la aceleración de causas de delitos de lesa humanidad cometidos durante el último Gobierno militar, su alcance es en realidad mucho más amplio: la acordada también incluye otro tipo de procesos complejos como el juicio por coimas en el Senado -suspendido sin nueva fecha justamente por una cuestión técnica respecto de la defensa del exsecretario parlamentario de la Alianza Mario Pontaquarto- o la megacausa por el tráfico de medicamentos adulterados, que tiene como principal imputado al bancario Juan José Zanola y que ya fue remitida por el juez federal Norberto Oyarbide al fiscal para que sea elevada a juicio oral y público.
Las reglas aprobadas ayer también incluyen criterios de brevedad, por ejemplo, para las impugnaciones, que deberán remitirse s lo copias y «piezas imprescindibles para la resolución» y no la causa principal, así como para las notificaciones, que deberán realizarse de manera conjunta -y no en forma individual, como se acostumbra actualmente- con el objetivo de «evitar demoras innecesarias y formulismos».
Audiencia
La acordada también establece una audiencia preliminar para ofrecer a las partes del juicio «limitar la prueba a aquellas que resulten de imprescindible producción».
En este sentido, el presidente de la Corte celebró la acordada de la Cámara, pero destacó el trabajo por hacer respecto de los juicios de causas complejas, ya que «son procesos colectivos y tienen una complejidad muy diferente a lo que estudiamos tradicionalmente».
En este punto, Lorenzetti agregó que «vamos a insistir este año en que los demás poderes del Estado nos ayuden con una regulación más completa de los procesos complejos, que permitan que superemos las tradicionales falencias y dificultades». Estos cambios incluyen, por ejemplo, posibles reformas legislativas.
Luego del presidente de la Corte habló el titular de la Cámara de Casación, Pedro David, quien homenajeó a su invitado cerrando en breves palabras nada menos que con la lectura de un párrafo del último libro de Lorenzetti. En el plenario estuvieron presentes todos los integrantes del tribunal: Raúl Madueño, Gustavo Hornos, Liliana Catucci, Eduardo Riggi, Alejandro Slokar, Ana María Figueroa, Mariano Borinsky, Juan Carlos Gemignani, Ángela Ledesma y Luis Cabral.


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