- ámbito
- Edición Impresa
Israel no ocultó su desaprobación
Ben Tzvi agrega que «la visita de Ahmadineyad es un síntoma de un proceso que viene desde hace varios años en el continente. Y cuando nos preguntan qué tiene de malo, les recordamos que es la propia Justicia argentina la que determinó la responsabilidad de Irán en los atentados de 1992 y 1994.»
La preocupación no es sólo de la Cancillería; desde que terminó el descanso sabático todos los medios de Israel se han hecho eco del viaje del presidente iraní a Brasil. Hasta el «shabat», el tema seguía siendo el cruce entre Peres y Cristina de Kirchner en Buenos Aires respecto del vínculo con Venezuela; incluso el programa humorístico más visto de Israel tomó el tema de «cantar en el baño» preconizado por Hugo Chávez e irónicamente recogido por Peres para hacer un largo sketch al respecto.
Otro tema político central hoy en Israel parece ser si toma en serio la anunciada renuncia de Mahmud Abás (Abu Mazen) a su cargo de presidente de la Autoridad Palestina. «Sabemos que las entidades centrales de la comunidad judía argentina le dieron la bienvenida, y no nos parece mal. Respecto de su renuncia, vamos a ver si lo hace: el anuncio de que se va parece más una presión política (algo totalmente legítimo, por otra parte) que una intención real. Pero si deja el puesto, el daño principal lo sufrirán los palestinos, no Israel.»
El funcionario de la Cancillería israelí añade que «hoy leí en la prensa de Brasil que Abu Mazen le pidió al presidente Lula da Silva que interceda ante Ahmadineyad para que deje de apoyar al grupo terrorista Hamás. Como ve, no somos los únicos en Medio Oriente a los que les preocupa la influencia de Teherán».
Galardones
En relación con su posible reemplazante, Ben Tzvi coincide con Meron Medzini, profesor sobre el conflicto de Medio Oriente de la Universidad Hebrea de Jerusalén, y que en su currículum exhibe -entre otros galardones- haber sido jefe de prensa de la entonces primera ministra Golda Meir antes y durante la Guerra de Iom Kipur: ambos sostienen que el sucesor natural de Abu Mazen es Salem Fayad, miembro prominente de la actual administración y un moderado como su jefe.
«Es un buen hombre, un economista reputado; si hoy algunos dicen que no tiene peso político, es obvio que lo obtendrá cuando Abu Mazen haya desaparecido de la escena, si es que esto sucede», afirma Medzini.
«Fayad está comprometido con las negociaciones de paz, y tiene una postura muy moderada; será, en caso de reemplazarlo, un interlocutor tan válido como Abu Mazen.
* Enviado Especial


Dejá tu comentario