Los Angeles - Quienes investigan la muerte de Michael Jackson carecen de pruebas que sugieran que hubo un «asesinato», aunque sus pesquisas están lejos de terminar, dijo un funcionario policial a «Los Angeles Times» de ayer.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«No hay nada de lo que yo haya hablado que pudiera sugerir un cargo por asesinato», dijo al diario un funcionario de alto rango familiarizado con la investigación que declaró bajo condición de anonimato. Según él, es muy difícil que la muerte por paro cardíaco de Jackson termine con cargos de homicidio contra los médicos que le recetaron alguna vez calmantes duros. Como mucho podría pesar sobre ellos alguna acusación por recetar inapropiadamente drogas, si la investigación llega a esa conclusión. Esa posibilidad «es demasiado remota y demasiado insostenible por los hechos», apuntó la misma fuente al referirse a las evidencias encontradas por los investigadores de la policía de Los Angeles, del Instituto de Medicina Forense, de la fiscalía de distrito así como de la administración antidroga.
«Ha habido mucha histeria», dijo el funcionario al ser consultado sobre las declaraciones de los familiares de Jackson acerca de que su muerte fue producto de un acto criminal.
Dejá tu comentario