13 de abril 2010 - 00:00

Kirchner-Scioli, cumbre urgente en Washington por PJ bonaerense

Alberto Balestrini
Alberto Balestrini
Néstor Kirchner y Daniel Scioli evaluaron, ayer en Washington, la situación del PJ bonaerense a partir del estado de salud de Alberto Balestrini, además de vicegobernador, jefe del partido y ordenador, desde ahí, de los clanes y sectores que conviven en el peronismo K.

Para ambos, la ausencia del matancero es crítica. Los dos tuvieron con él diferencias y matices pero, en la ecuación final, Balestrini les resultó funcional: a uno, para ordenar el PJ; al otro, para servir como soporte desde la Legislativa y contener a intendentes.

En ese mano a mano, además de hablar de próximas

reuniones del PJ nacional, Kirchner y Scioli -almorzaron solos en el restorán Smith y Wolenski- analizaron cómo pilotear el partido durante la ausencia del matancero que permanece internado en grave estado.

Una alternativa, todavía en veremos, es convocar en los próximos días a una reunión del Consejo del PJ, a través de Hugo Moyano, quien queda formalmente a cargo por ser el vice partidario, pero para darle un mayor protagonismo al gobernador.

Incidencia

En paralelo, como jefe del PJ nacional, Kirchner tendría mayor incidencia en la filial bonaerense para evitar que se desaten las previsibles internas que, más con rigor que con encanto, lograba adormecer -a veces a los gritos- el ex intendente de La Matanza.

En ciertos ámbitos, la idea de que Moyano se haga cargo del partido no simpatiza. La avanzada del camionero de lanzar su candidatura a gobernador, aunque sea sólo para sentarse en la mesa, dispara temores y especulaciones por sus modos de conducción.

Simple, sin filtro, un dirigente con despacho en la Legislatura desató la alerta por «la voracidad» de Moyano que podría tratar de quedarse con la jefatura del PJ para, a la hora de la discusión de las listas de 2011, «inundar» las boletas con hombres de su confianza.

Sólo Kirchner, se presume, podría limitar el expansionismo del jefe de la CGT como lo hacía, hasta ahora, al menos dentro del partido, Balestrini, quien, en su momento, para «desplazar» a Hugo Curto, lo nominó para que se convierta en el vice del peronismo provincial. En rigor, el temor respecto de Moyano refleja la preocupación general sobre quién ocupará el rol que, hasta ahora, desempeñaba Balestrini, que además de encarrilar el partido funcionaba como sostén de las quejas contra Scioli y equilibrista, aunque a veces era crítico, en el vínculo entre el gobernador y sectores del PJ.

A cargo

La tarea institucional, desde ayer, la tiene que cumplir Federico Scarabino, que quedó a cargo de la provincia por el viaje de Scioli a Washington.

El capítulo partidario es más complejo aunque, en principio, podría saltearse ya que no aparecen, en el horizonte mediato, asuntos que obliguen a poner en movimiento al partido.

Así y todo, Kirchner y Scioli podrían decidir un movimiento conjunto para «conducir» a dúo el PJ bonaerense.

Pablo Ibáñez

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