8 de junio 2010 - 00:00

Kirchner ya anticipa un mandato K hasta 2015

Néstor Kirchner, sobre una V luminosa, «provocó» a empresarios y planteó como hecho consumado que el kirchnerismo seguirá hasta 2015.
Néstor Kirchner, sobre una V luminosa, «provocó» a empresarios y planteó como hecho consumado que el kirchnerismo seguirá hasta 2015.
Néstor Kirchner fijó ayer la prioridad de gestión de un eventual mandato K entre 2011 y 2015. Y lo hizo casi como un hecho consumado y con referencias que remiten a los 70: la distribución de las ganancias 50-50 entre los trabajadores y los empresarios.

Desde Capital, en el lanzamiento del Instituto de Formación del PJ, denominado Gestar, el ex presidente llevó al extremo el imaginario K de que en el próximo turno electoral retendrá el Gobierno y lo hizo al plantear el «objetivo» de esa hipotética gestión.

Dio, también, un paso más: con un dejo irónico, el patagónico pidió que «no se pongan nerviosos» los empresarios cuando se discuten los aumentos salariales, porque -les avisó- «tienen que comprender que el país se hace con todos». Fue un guiño explícito a los reclamos de los gremios.

Al pasar -palabras al viento- sugirió que no era el momento para «disputas electorales» pero cada palabra, y cada silencio, tuvieron otro olor: el de la campaña permanente oficial que agita al patagónico como candidato que, en ese juego, hasta lanza opciones de vices.

En estas horas estará en Salta con Juan Manuel Urtubey, otro de los gobernadores que Olivos quiere incluir en la vidriera de los potenciales compañeros de fórmula del Kirchner que encabece, según el razonamiento K, el binomio peronista en agosto/octubre próximos.

Desafío

«Desde 2011 a 2015 tendremos el gran desafío de profundizar de una vez por todas la distribución del ingreso, para hacerla del 50 y 50 entre el capital y el trabajo»
, sostuvo el ex presidente. Ese reparto transporta al tercer Perón, que logró esa «ecuación» en los 70.

Con una escolta de jóvenes, para ilustrar una postal del peronismo joven que deberá ser adiestrado desde Gestar -tal el nombre del instituto de formación- Kirchner se rodeó, también, de ministros: Débora Giorgi, Alberto Sileoni y Carlos Zannini. Estaban, también, Daniel Scioli y Jorge Capitanich, dos gobernadores a los que la usina de versiones K incluye en la lista de compañeros de fórmula, posibilidad que el bonaerense se esfuerza por descartar.

Hizo, además, debutar en la trinchera partidaria a Diego Bossio, titular de la ANSES, a quien puso a hablar. El otro orador fue José Luis Gioja, gobernador de San Juan, que preside Gestar y figura en la ruleta de los potenciales vices del año que viene.

Desde la tarima -una sofisticada «ve» de la victoria- expresó su desinterés por «participar de ninguna disputa electoral donde las ideas no se profundicen» y convocó al PJ a tener «paciencia» ante la «descalificación».

«Ya va a llegar la sustancia, no me interesa participar de ninguna disputa electoral donde las ideas no se profundicen para construir una Argentina diferente», dijo.

En pose de analista, sostuvo además que aparecen «grupos que presionan para ver cómo se posicionan».

Y, a tono con el Día del Periodista, elogió la aprobación en el Congreso de la ley de medios al tiempo que diferenció entre los que se dejan «arrastrar por los monopolios y los que dignamente hacen su trabajo».

Le dedicó, además, un «mezquino» a Julio Cobos, aunque, como es su costumbre, jamás lo mencionó con nombre y apellido, con lo que desató otra ola de cantitos de la JP que invadió el teatro con gritos contra el mendocino, Elisa Carrió y Franscisco de Narváez.

«Aspiramos a construir un espacio nacional y popular absolutamente amplio, pese a que algunos intentos no han salido como uno lo hubiera deseado por la mezquindad de algunos. Eso no debe encerrarnos», pidió Kirchner en un mensaje que se supone transversal.

Es decir: que el mal trago de poner a Cobos de vice no clausure la posibilidad de alianzas con sectores que no sean del peronismo.

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