9 de julio 2010 - 00:00

Kirchnerismo impugnó la Unión Civil e insiste en boda gay

Miguel Pichetto, Liliana Negre de Alonso, Julio Cobos, Sonia Escudero
Miguel Pichetto, Liliana Negre de Alonso, Julio Cobos, Sonia Escudero
El debate entre la ley de matrimonio gay y la sustituta de Unión Civil que idearon los senadores que intentan frenar lo votado en Diputados está lejos de tener una solución. Ayer, Miguel Pichetto, presidente del bloque kirchnerista, presentó una impugnación al dictamen que avala la Unión Civil con el argumento de que se trata de «una irregularidad insólita». En el Senado, hasta los opositores reconocen que Pichetto tiene razón en su argumento. La Comisión de Legislación General en su afán por frenar el matrimonio gay emitió un dictamen de mayoría rechazando lo votado en Diputados y otro sobre la Unión Civil que, en realidad, versa sobre el mismo tema. «Han producido dos dictámenes de mayoría sobre un mismo tema, pretendiendo que se trata de materias totalmente ajenas entre sí», dijo Pichetto en sus argumentos.

El problema ya había sido marcado la misma noche del martes, cuando se emitieron los dictámenes de comisión. Así, el primero de los despachos aconseja el rechazo del proyecto de matrimonio gay que, tal como denuncia el kirchnerismo: «De aprobarse, y por aplicación del artículo 81 de la Constitución nacional, determinaría que el mismo no podrá repetirse en las sesiones de aquel año».

Decisión

Por ello, el oficialista entiende que, debido a que el dictamen de Unión Civil apunta al mismo tema, si se aprueba el rechazo al matrimonio homosexual, no podría tratarse tampoco el proyecto de Unión Civil.

Esa impugnación deberá decidirse en la reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria del próximo miércoles. La decisión, entonces, quedará para todos los presidentes de bloque con Julio Cobos como árbitro. Si prospera, el dictamen firmado por Sonia Escudero, Negre de Alonso y el radical Luis Petcoff Naidenoff, debería bajar al recinto como una modificación de la sanción de Diputados y no como ley aparte. Por lo tanto, el Senado

no quedaría en Unión Civil como Cámara de inicio.

De todas formas, hay una realidad que sobrevuela todo ese debate donde el kirchnerismo se empecina en conseguir los votos para ganar en la sesión del miércoles e imponer el matrimonio gay, los moderados del radicalismo en conseguir una tercera alternativa y la mayoría de la Comisión de Legislación General en frenar la boda entre personas del mismo sexo.

Logro

La realidad es que a Negre de Alonso no parece preocuparle demasiado que se sancione un régimen de Unión Civil como el que elaboró Escudero, sino que no se trate el matrimonio gay. Por ahora, parece que lo viene logrando.

Sobre todo en la influencia que obtuvo sobre radicales como Ernesto Sanz o Gerardo Morales, que apoyaron desde el principio la reforma al Código Civil que sancionó Diputados y ahora reculan al pensar que no pueden ganar esa pulseada en el recinto, más cuando tienen a su propio bloque en contra. Si el kirchnerismo no logra los votos, el recinto deberá decidir si avanza en otra opción o decide que todo vuelva a comisión para continuar con las negociaciones.

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