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La Argentina ayer, lo mejor entre emergentes

Por caso, el Bocon Pro 13 que es un bono que tiene un rendimiento excepcional de alrededor del 25% se convirtió en un activo volátil cuando todo indica que hay que conservarlo. Este título padece la ansiedad de sus tenedores. El Ministerio de Economía está pagando con el Pro 13 los juicios que pierde por mala liquidación de sueldos a empleados públicos o por no haber ajustado las jubilaciones a militares retirados. Los que ganan las demandas y los cobran los venden rápidamente, alimentando artificialmente la oferta. El Bocon Pro 13 fue el bono que más subió entre los posdefault en pesos al avanzar un 2,24%; en dos días ganó el 5%. Otro título muy buscado fue el Bocon Pro 12 que subió el 1,10%.
Los cupones PBI fueron lo mejor del día con alzas de más del 5%. Estos derivados son otro ejemplo de las oportunidades que se encuentran en mercados de riesgo como la Argentina. El dividendo que pagan a fin de 2011, equivale al 75% del precio actual, de allí la suba de casi un 10% en dos días.
Divisa tranquila
A todo esto, el dólar tuvo un día tranquilo en precios porque aparecieron los exportadores con fuertes liquidaciones que elevaron el monto de negocios. El Forex-MAE, el principal mercado mayorista, operó u$s 486 millones y el MEC de los corredores de cambio, u$s 270 millones. El riesgo-país tuvo una baja del 1,5%.
El dólar abrió a $ 3,9250 y estuvo ofrecido todo el día. Los compradores abundaron, pero sobre el final de la rueda los superó la oferta y el dólar cerró a $ 3,9220.
El Banco Central se mantuvo alejado del mercado de contado y dejó bajar el dólar. A los operadores les extrañó que cuando éste comenzó a ceder, la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont no saliera a comprar para recuperar parte de lo que vendió en los últimos dos días.
En las casas de cambio el dólar se mantuvo a $ 3,9450 y en el mercado marginal cedió a $ 3,9975.
La incógnita de hoy, es si el mercado podrá absorber la toma de ganancias que se avecina. De todas maneras, el futuro parece más claro y mejor para los tenedores de bonos. Los inversores se están acostumbrando a vivir con Europa en crisis.


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