11 de diciembre 2014 - 00:00

La CIA se defiende: Bush sabía de las torturas que empleaban

En esta foto de archivo, el exdirector de la CIA, Michael Hayden, observa al entonces presidente George W. Bush. La difusión de las tácticas de tortura, más brutales de las que se conocían, desató un mar de críticas contra Estados Unidos.
En esta foto de archivo, el exdirector de la CIA, Michael Hayden, observa al entonces presidente George W. Bush. La difusión de las tácticas de tortura, más brutales de las que se conocían, desató un mar de críticas contra Estados Unidos.
 Washington - El exdirector de la CIA, Michael Hayden, desmintió ayer que el expresidente estadounidense George W. Bush (2001-2009) desconociera las técnicas de tortura que la agencia empleó bajo su administración, tal como afirmó el informe del Comité de Inteligencia del Senado difundido el martes.

"Yo no mentí ni engañé al Congreso", se defendió Hayden, quien dirigió la Agencia Nacional de Inteligencia (CIA) en el segundo mandato de George W. Bush, luego de que el comité afirmara en su informe que él y otros exdirectores como George Tenet y Porter Goss exageraron varias veces el valor de los interrogatorios en las sesiones informativas secretas celebradas tanto en la Casa Blanca como en el Congreso, además de en discursos públicos.

Hayden también desmintió que Bush no conociera los detalles de las técnicas de interrogatorio hasta 2006, tal como sostuvo la senadora demócrata Dianne Feinstein, presidenta del comité, porque el entonces mandatario "aprobó personalmente" aplicar la asfixia simulada al líder de Al Qaeda, Abu Zubaydah, detenido en 2002.

"Lo que puedo decir es que el presidente nunca supo dónde estaban" las instalaciones secretas en Europa y Asia en las que se retuvo a los sospechosos. "Es el único hecho que él desconocía", señaló.

El exdirector cuestionó además el rigor del informe divulgado el martes que aseguró que la CIA llevó a cabo prácticas de interrogatorio "más brutales" y menos efectivas de lo que había admitido en los años posteriores a los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Según el comité del Senado, los polémicos métodos de interrogatorio como asfixias simuladas, baños en agua congelada, privación de sueño durante más de una semana, alimentación e hidratación rectal, así como amenazas de abusos y muerte, no contribuyeron a recopilar información contra el terrorismo.

Los tres exdirectores mencionados en el informe del Senado, junto con tres exsubdirectores de la agencia, escribieron un artículo de opinión publicado ayer en el diario The Wall Street Journal en el que aseguraron que el comité "dio un estudio parcial repleto de errores de hechos e interpretación, esencialmente un ataque pobremente hecho y partidario sobre la agencia que hizo todo lo posible por proteger a Estados Unidos después de los ataques del 11 de septiembre".

Por su parte, la oposición republicana y destacados miembros de la administración de Bush defendieron que las prácticas de la CIA permitieron abortar tramas terroristas y salvaron vidas.

El Comité Selecto de Inteligencia del Senado, controlado por los republicanos, aseguró ayer que las brutales técnicas de interrogatorios "salvaron vidas y jugaron un rol vital en el debilitamiento de la red Al Qaeda".

"No tenemos dudas de que el programa de detención y de interrogatorios de la CIA salvó vidas y jugó un rol vital en el debilitamiento de Al Qaeda, mientras el programa estuvo en operación", indicó el informe redactado por los senadores Saxby Chambliss (Georgia), Richard Burr (Carolina del Norte), James Risch (Idaho), Dan Coats (Indiana), Marco Rubio (Florida), y Tom Coburn (Oklahoma).

El Partido Republicano había calificado el martes de "inconcebible" la decisión del comité de difundir un informe con las técnicas de interrogatorio de la CIA porque representaba un riesgo inminente para los estadounidenses en el mundo.

En tanto, varios países de Europa lanzaron acusaciones y pedidos de justicia ante el accionar de Washington contra la amenaza terrorista.

Mientras la Unión Europea condenó el uso de la tortura "en cualquier situación", Alemania habló de "violaciones graves de los valores democráticos".

La canciller alemana, Angela Merkel, dijo estar "sacudida exactamente como tantos estadounidenses". Mientras que su ministro de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, calificó los métodos empleados por la CIA de "grave error", al tiempo que destacó al presidente estadounidense, Barack Obama, por haber roto claramente con la política de su predecesor. El mandatario prohibió ese tipo de prácticas desde su llegada a la Casa Blanca, el 1 de enero de 2009.

Ayer, el expresidente polaco Aleksander Kwasniewski confirmó que la CIA recurrió a la tortura en Polonia para someter a detenidos. "Que los norteamericanos realizan esas actividades de un modo tan secreto suscitó inquietudes. Así la autoridades polacas actuaron para ponerles fin, y esas actividades fueron detenidas por presión de Polonia", aseguró.

Por su parte, el presidente afgano, Ashraf Ghani, calificó como "escandaloso" el informe del Senado y exigió saber cuántos afganos fueron sometidos a las denominadas "técnicas de interrogatorio mejoradas".

Las críticas también llegaron de Irán y China. Dadas las prácticas denunciadas, Pekín dijo que no aceptará más críticas por parte de Washington por violaciones de los derechos humanos. "Estados Unidos no es un modelo a seguir ni un juez calificado para cuestiones de derechos humanos en otros países, como alega ser", comentó la agencia oficial de noticias Xinhua.

Por su parte, en una cuenta de Twitter asociada al líder supremo iraní, Alí Jameneí, se publicó que el informe sobre las torturas de la CIA "demuestra cómo el Gobierno estadounidense es el símbolo de la tiranía" mundial.

Agencias EFE, AFP, Reuters y ANSA