28 de junio 2016 - 00:00

La Corte de EE.UU. dio un respaldo clave al derecho al aborto

Revirtió una ley de Texas que forzaba el cierre de clínicas dedicadas a interrumpir embarazos. Sentó un precedente que afectará a más de 20 estados con normas similares.

FESTEJO. Grupos feministas y en defensa de los derechos reproductivos de las mujeres celebraron frente a la Corte Suprema la sentencia que garantiza el funcionamiento de clínicas donde se interrumpen embarazos.
FESTEJO. Grupos feministas y en defensa de los derechos reproductivos de las mujeres celebraron frente a la Corte Suprema la sentencia que garantiza el funcionamiento de clínicas donde se interrumpen embarazos.
Washington - La Corte Suprema de Estados Unidos falló ayer contra el estado de Texas en uno de los casos más importantes sobre el aborto que estudia en las últimas dos décadas y fortaleció el derecho de las mujeres a interrumpir su embarazo, una decisión celebrada por el presidente Barack Obama.

"Me complace ver que el Tribunal Supremo protege los derechos de la mujer y su salud", subrayó el mandatario, quien reafirmó su compromiso con el derecho a la libertad reproductiva de la mujer y a acceder a una atención médica "segura y asequible".

La decisión del tribunal -tomada por cinco votos a favor y tres en contra- supone una victoria para Obama, que había apoyado en la corte a las asociaciones demandantes, entre ellas la organización feminista privada Whole Woman's Health, propietaria de algunas de las clínicas de Texas dedicadas a dar cuidados reproductivos a las mujeres.

En su decisión, los jueces consideraron inconstitucional una ley de Texas que, con el argumento de proteger la salud de las mujeres, provocó el cierre de 22 de las 41 clínicas donde se practicaban abortos antes de la promulgación en 2013 de la legislación estatal.

Los demandantes aseguraron que, de haber seguido adelante, la norma habría ocasionado más cierres y sólo 9 o 10 clínicas habrían podido seguir funcionado.

Los centros se habían visto obligados a cerrar porque no podían acatar la ley estatal, que establecía que las clínicas debían cumplir con los mismos estándares quirúrgicos que un pequeño hospital y tener acuerdos con hospitales situados a menos de 48 kilómetros para poder enviar a sus pacientes en caso de necesidad.

El fallo sienta un importante precedente a nivel federal y podría afectar a más de una veintena de estados que impulsaron leyes similares a las de Texas desde 2010, cuando los republicanos se hicieron con varias asambleas estatales y aprovecharon para imponer su programa "provida".

Para el Gobierno de Obama y las organizaciones demandantes, la ley de Texas castigaba a las mujeres más pobres, que no pueden pedir días libres en el trabajo ni costearse varios viajes de cientos de kilómetros para someterse a un aborto.

Este fue el caso sobre el aborto con mayor repercusión que llegó a la Corte Suprema desde 1992, cuando el máximo tribunal determinó que los estados no pueden añadir sobre el derecho al aborto "cargas innecesarias" que "tratan de poner obstáculos sustanciales en el camino de la mujer que busca abortar antes de que el feto sea viable".

Lo que determinó ayer el alto tribunal es que la ley de Texas no está destinada a proteger la salud de las mujeres e impone "cargas innecesarias".

La virtual candidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton, consideró hoy una "victoria" el fallo.

"La decisión es un recordatorio de lo mucho que está en juego en esta elección. Necesitamos un presidente que defienda la salud y los derechos de la mujer. Debemos de proteger el acceso seguro y legal al aborto, no sólo sobre el papel, sino también en la realidad", afirmó.

El aspirante republicano, Donald Trump, en abril se declaró partidario de imponer "algún tipo de castigo" a las mujeres que ponen fin a su embarazo.

Agencias EFE, AFP y ANSA

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