22 de julio 2011 - 00:00

La economía de EE.UU., con menos fuerza (el consumidor no gasta)

Barack Obama
Barack Obama
Nueva York - A la economía estadounidense y a Barack Obama le están faltando energía en el comienzo de la segunda mitad del año. Si no, pregúntenle a la jefa de la compañía que fabrica Pepsi. «El modesto repunte en el gasto del consumidor que casi todas las empresas estadounidenses vieron anteriormente en el año se ha revertido en los últimos meses», dijo ayer Indra Nooyi, presidenta ejecutiva de PepsiCo Inc., después de que la compañía redujo su meta de ganancias para todo el año.

Sus comentarios se hacen eco de los de otros ejecutivos de compañías de consumo masivo, dado que un persistente desempleo alto, un obstinado mercado hipotecario y la gasolina a 4 dólares por galón presionan las ventas de compañías que además lidian con sus propios costos encarecidos. En los últimos datos económicos conocidos,las solicitudes semanales de subsidio por desempleo en Estados Unidos aumentaron más que lo esperado.

«No hay dudas de que el consumidor estadounidense aún está complicado, confuso y, en cierta forma, aprensivo», dijo el presidente ejecutivo de Coca-Cola Co., Muhtar Kent, el martes.

El gasto del consumidor representa un 70% de la economía estadounidense. Mientras que consumidores de ingresos más altos han estado más cómodos con el gasto gracias a las ganancias en sus carteras de acciones, los consumidores de ingresos medios a bajos siguen siendo cautos.

La débil recuperación está provocando víctimas en las ventas de cualquier tipo de producto, desde refrescos hasta lavadoras y otros bienes caros. Incluso ha agitado nuevamente el fantasma de la reciente recesión. «Los niveles de la demanda en el sector en el segundo trimestre volvieron a estar en los mismos niveles que tuvimos durante nuestro peor momento en la recesión del 2009», dijo ayer a analistas el presidente ejecutivo de Whirlpool, Jeff Fettig. El mayor fabricante mundial de electrodomésticos calcula ahora que los despachos del sector caerán entre un 1 y un 2 por ciento en Estados Unidos este año, tras estimar previamente que aumentarían entre un 2 y un 3 por ciento. Whirlpool es una de las muchas compañías atrapadas entre un alza de los costos y un consumidor que no puede o no quiere desembolsar más para cubrir esos costos. Y los consumidores aún necesitan superar algunas nuevas sacudidas en la forma de incrementos adicionales de precios que tardan en llegar al último eslabón de la cadena de comercialización.

Agencia Reuters

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