4 de septiembre 2013 - 00:00

La Experiencia Pumas por dentro

AlRugby te cuenta cómo funciona antes y después de cada partido de Argentina en el Rugby Championship el hospitality de eventos

Periodistasy protagonistas. Los participantes pueden escuchar entrevistas en vivo. Julián Weich es el animador.
Periodistasy protagonistas. Los participantes pueden escuchar entrevistas en vivo. Julián Weich es el animador.
Ya lo había anticipado el ex capitán de los Springboks Bobbie Skinstad. Cuando Julián Weich le preguntó qué tenían que hacer Los Pumas en el segundo test del Rugby Championship, el carismático sudafricano respondió: Alejarse de Eben Etzebeh.

El mensaje no le llegó a tiempo a Leo Senatore y se sabe cómo terminó esa historia. Pero quienes disfrutaron de la charla de Skinstad en la carpa que la Unión Argentina de Rugby armó en Mendoza para su Experiencia Pumas, entendieron más tarde a que se refería.

Esa charla, como la presentación de Gustavo Zerbino, uno de los 16 sobrevivientes del accidente en los Andes en 1972, o la del presidente de la UAR Luis Castillo, cautivaron a los presentes mientras esperaban el inicio del partido en el Malvinas Argentinas en un ámbito agradable, cómodo, distendido.

El Rugby Championship generó muchos cambios en el rugby nacional desde lo deportivo a lo estructural. A partir de estos cambios se agregaron o modificaron espacios para ver y disfrutar el rugby de una manera novedosa. Ya no es solamente ver el partido, pasa por buscar formas distintas de hacer lo mismo.

Con una visión hacia el rugby que se venía, nació en 2010 Experiencia Pumas, un producto de la Unión Argentina de Rugby en el que esencialmente se busca generar una plataforma de relacionamiento corporativo, pensada para que las empresas puedan desarrollar sus estrategias de fidelización o relacionamiento dentro del marco de los partidos de Los Pumas. Es decir, un ámbito agradable donde se puedan gestionar o planificar negocios futuros sin la presión del saco y la corbata.

Para esto, la Experiencia Pumas ofrece un servicio de hospitality con estilo bien europeo. Por definición, hospitality o hospitalidad es la buena relación entre el invitado y el anfitrión, incluyendo la recepción y entretenimiento de los invitados.

Esto no existía como negocio de la UAR y a partir de 2010 se empezó a diseñar la Experiencia Pumas para que nuestros sponsors y otras empresas vivan algo diferente, explica Miguel Dupont, gerente comercial de la UAR. En esencia se busca compartir un momento en la previa y en el post partido, teniendo la oportunidad de estar cerca de los jugadores. Es algo que afuera se hacía y acá no se explotaba debidamente.

Está más pensado para que tenga valor hacia el mundo de los negocios más que hacia el glamour, agrega Olindo Russo, director de The Hospitality Club, empresa especialista en servicios de este tipo que opera para la UAR la Experiencia. Es un espacio para amplificar las oportunidades.

En un ámbito cómodo, desestructurado y con un partido de rugby como excusa central, empresarios, clientes y amigos disfrutan de, justamente, una experiencia distinta, sin igual en el mundo del deporte o los negocios. Con decoración amistosa, la disposición de las mesas permite una interacción con clientes y amigos en la carpa. No es un VIP, aclara Russo. Tiene el carácter de exclusivo pero no se asemeja en nada. Tiene una dinámica que permite que invitados, clientes y amigos se relacionen y puedan vivir esto de una manera única.

El objetivo es claro: transformar un espectáculo deportivo en un acontecimiento memorable. Y se logra con creces porque el deporte y el rugby plantean un escenario a través de las emociones ya que son momentos inigualables para vivir con un amigo, un familiar, un cliente, dice Russo.

Quienes participan de Experiencia Pumas -generalmente son mesas que adquieren empresas para llevar a sus clientes- suelen llegar unas tres horas antes del partido. La buena comida y bebida son elementos que lejos de ser centrales ayudan a llevar la relación desde un lugar distinto. Luego, a través de diferentes acciones -como la de Skinstad, Zerbino, la siempre agradable conducción de un fanático de rugby como Weich- se logra un clima de intensidad emotiva. Todo genera un día inigualable, que es lo que aprecian los que nos visitan.

Hay un antes, un durante y un después. El partido es lo que convoca y después de ver jugar a Los Pumas surgen otras acciones, como estar en contacto con los jugadores al terminar el partido, sorteos y entrevistas desde un living debidamente ubicado.

Los estadios en Argentina no suelen tener espacios para este tipo de acciones, por lo que la logística es siempre un desafío. En La Plata se construirá una carpa de 1.800m2 que recibirá unos 800 invitados que disfrutarán de algo totalmente novedoso.

Como dice Dupont, no hay nada parecido en el universo deportivo argentino. Está bueno que quieran imitar nuestra acción en otros deportes, pero lo que tenemos es el resultado de un trabajo largo y bien razonado. Eso sí, la UAR busca ampliar su menú de ofertas. Ya está consolidado el hospitality de empresas por lo que ahora hay que buscar llevar este tipo de negocio a individuos y al turismo receptivo.

La Experiencia Pumas es una plataforma de magnitud ya que acompaña al seleccionado donde juegue. Más de cinco mil personas pasaron por algo que, indudablemente, es una forma novedosa y diferente de disfrutar de nuestro deporte

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