25 de octubre 2018 - 00:11

La Iglesia también habló con jueces sobre la crisis

SEÑALES DEL PAPA FRANCISCO DE INVOLUCRAMIENTO EN LA CONFLICTIVIDAD CRECIENTE - Como parte de un ciclo de encuentros reservados y de la misa del sábado en Luján, monseñor Ojea convocó a una veintena de magistrados para hablar de la pobreza.

Alejandro Slokar, Oscar Ojea y Sebastián Casanello
Alejandro Slokar, Oscar Ojea y Sebastián Casanello
La intervención del papa Francisco en la crisis argentina suma capítulos. Además de la misa oficiada en Luján el sábado para sindicalistas opositores tras un acto masivo y el encuentro secreto que organizó este lunes la Pastoral Social de la Iglesia católica con empresarios, gremialistas y dirigentes sociales, que reveló este diario, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Oscar Ojea, congregó a una veintena de jueces para debatir la preocupación común por la pobreza y la corrupción, entre otros tópicos.

El encadenamiento de reuniones, aunque presentadas como reservadas, conforma un ciclo que tiene como vector común la distancia de los protagonistas respecto de la administración de Mauricio Macri y una vocación de la curia por articular con esos sectores eventuales escenarios superadores del crítico panorama social y económico. En tanto que ayer trascendió que al encuentro del lunes, en la universidad de Lanús, asistió el propio presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo, quien compartió con el resto de los dirigentes una mirada crítica sobre la ausencia de reacción del Gobierno ante la conflictividad creciente.

La charla de Ojea con magistrados se concretó a fines de septiembre en Suipacha 1032, sede de la Conferencia Episcopal. Hasta allí acudió una suerte de "club papal" de funcionarios judiciales que tenía entre sus protagonistas al presidente de la Suprema Corte bonaerense, Eduardo Pettigiani, el camarista de Casación Penal Federal, Alejandro Slokar, el juez federal Sebastián Casanello y el exprocurador del Tesoro y actual camarista en lo Contencioso, Administrativo y Tributario porteño Carlos Balbín. La mayoría de los convocados tenía en común haber mantenido encuentros individuales o colectivos con el papa Francisco en los últimos dos años.

El obispo de San Isidro presidió el encuentro recién llegado a Buenos Aires de Roma, adonde se había encontrado con Jorge Bergoglio. Así lo hicieron saber los organizadores del encuentro previo a la exposición del religioso. Ojea leyó un documento titulado "Compromiso cristiano y función judicial", que luego distribuyó, y a continuación dividió a los presentes en grupos para proponer un debate sobre algunos de los ítems desarrollados. Entre otras mesas hubo discusiones basadas en temáticas como pobreza y corrupción.

En lo formal se trató de una conversación basada en la misión de los magistrados en la coyuntura de crisis económica y social, y en particular el abordaje de la relación entre los pobres y el Poder Judicial. Este diario habló con tres de los participantes y hubo coincidencias en que el mensaje que Ojea buscó transmitir directamente del Papa fue que cada juez debía asumir un rol protagónico en los intentos de pacificación en el actual contexto de agitación social. Los más perspicaces intuyeron que detrás de la convocatoria, así como de otras protagonizadas por obispos cercanos a Francisco, se evidenciaba una suerte de devolución a Cambiemos por su proximidad a las iglesias evangélicas en detrimento de la cúpula del catolicismo.

"Los reclamos por la tierra, el techo y el trabajo deben ser escuchados como clamores de justicia que debemos atender en primer lugar. Nuestra justicia debe aprender a llorar frente al dolor de tangos hermanos que sufren violencia", señala el documento que leyó el obispo, y agrega: "es necesario que la justicia destape sus ojos, que se quite la venda. Que mire la realidad de cerca, con una mirada limpia por las lágrimas. La estatua de la justicia tiene una venda desde el siglo XV. Antes no la tenía. Sería bueno que se la saque para que mire la realidad ya que necesitamos continuamente de conversión. Y, con esa mirada limpia, sepamos qué hacer, ya que necesitamos una justicia imparcial pero no ciega", concluye.

En las conversaciones posteriores a la exposición y durante el "café fraterno" que compartieron los presentes también se discutió sobre el sistema carcelario argentino bajo la premisa de que la mayor parte de los presos son víctimas de un modelo intrínsecamente injusto y para cuya reinserción la estructura penitenciaria dificulta más de lo que colabora.

Este lunes, en tanto, como reveló Ámbito Financiero, el titular de la Pastoral Social, monseñor Jorge Lugones, encabezó una reunión en la universidad de Lanús con un grupo de sindicalistas, dirigentes sociales y empresarios de diversos rubros entre los que se destacaban Acevedo, presidente de la UIA, y el rosarino Guillermo Moretti, referente del sector pyme dentro de la entidad fabril. La delegación gremial estuvo integrada por el piloto Pablo Biró, el gráfico Héctor Amichetti y el canillita Omar Plaíni, todos miembros del Frente Sindical por el Modelo Nacional, y dirigentes sociales como Esteban "Gringo" Castro, de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular.

La dirigencia social y sindical tiene en común un claro posicionamiento opositor al Ejecutivo. Sin embargo todos, incluidos Acevedo y Moretti, coincidieron en manifestar su preocupación por la ausencia de respuesta del Gobierno a las problemáticas planteadas por todos los sectores. También tuvieron una mirada similar respecto de que la política se trasladó a la calle, como quedó en evidencia ayer a partir del ritmo de la discusión del Presupuesto en el Congreso al compás de las protestas de los manifestantes afuera.

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