22 de octubre 2014 - 00:14

La importancia del banco

Cuando se achican los márgenes como suele pasar en una final, pasa a tener vital importancia la planificación y el detalle. Lawn Tennis planteó un partido perfecto. Presionó sobre la obtención de su rival y no lo dejó jugar cómodo. Lo obligó a las imprecisiones y, de esa manera, Tucumán Rugby perdió su capital más preciado: la pelota. Además, por obra del juego o de las circunstancias, las figuras de uno y otro equipo jugaron un papel preponderante en esta película. Mientras Dino Cáceres, Federico Mentz, Nicolás Cipulli y Andrés Osa jugaron en un gran nivel, por el lado del perdedor extrañaron las buenas tardes de Sebastián Ponce, Luis Castillo o el mismísimo Julio Farías, quienes tuvieron un partido muy flojo. En el caso de Farías y Ponce, cuando pudieron desplegar un poco de lo bueno que pueden hacer, coincidió con el mejor momento de su equipo, que llegó a ponerse a 2 puntos.

Lawn Tennis fue campe-ón porque jugó la final como lo hizo todo el torneo. Plan-teando un partido, apelando a diferentes planes. En cambio, Tucumán Rugby murió con la suya. En un torneo que pasará a la historia como uno de los más desorganizados y polémicos de los últimos tiempos (ejemplos sobran) Lawn Tennis supo mantener perfil bajo y planificación. Para ello fue fundamental lo que hicieron desde el banco los entrenadores Patricio Argüello y Diego Fanjul. Más allá de que son quince los intérpretes dentro de la cancha, fuera de ella, el staff marcó un camino ineludible, que terminó con el feliz festejo y con su título número 11.